miércoles, 10 de noviembre de 2010

La Salud Chilena en Venta

La Salud Chilena en Venta

Escrito por Sergio Reyes, El Siglo

Rechazo y estupor provoca en líderes sindicales y sociales

la medida de las autoridades que, con el pretexto de la reconstrucción,

decide concesionar 18 centros hospitalarios damnificados por el terremoto,

lo que equivale a privatizar la construcción y gestión de lo que va quedando de la salud pública.

Nunca la expresión popular “aprovecharse del pánico” pareció mas atinada que cuando se conoció un documento del ministro de Salud, Jaime Mañalich, dirigido a su colega de Obras Públicas, Hernán de Solminihac, en que en el marco del Plan de reconstrucción anunciado por el gobierno de Sebastián Piñera se manifiesta claramente la decisión de privatizar la salud pública, al disponer la concesión de la construcción y administración de 18 hospitales dañados por la catástrofe sísmica.

Esto confirma el diagnóstico que muchos analistas han visualizado en las primeras semanas de la nueva administración del Estado: utilizando la necesidad de asumir la reconstrucción del país, seriamente dañado por la catástrofe, el gobierno de la Alianza está pasando de contrabando medidas que aceleran y profundizan el proceso de privatizaciones del modelo neoliberal que nos rige desde hace cuatro décadas.

La prueba está en que en la decisión de llamar a concesión para construir los nuevos hospitales se incluyen tres centros de la capital, cuya nueva infraestructura no tiene que ver con la situación de emergencia.

Unánime rechazo

Los dirigentes sindicales y sociales, luego de reponerse de la sorpresa, han reaccionado rechazando rotundamente las medidas de las autoridades. Juan Muñoz, presidente de la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipalizada -CONFUSAM- señaló que no es posible que dentro del conjunto de medidas necesarias para la reconstrucción, anunciadas por el presidente de la República, se aproveche de avanzar en la privatización de la construcción y administración de los hospitales públicos.


Muñoz denunció que ese es el espíritu del documento enviado por el ministro de Salud, Jaime Mañalich, al de Obras Pública, en que se detalla que se van a reconstruir y administrar 18 hospitales públicos a través de sistema de concesiones: “Lo que a nuestro juicio, es abiertamente la privatización de la salud pública en Chile”.



El dirigente enfatizó su posición frente a la medida: “Sólo en Santiago se realizarán inversiones por 300 millones de dólares en el complejo asistencial de la Red Sur, que incluye los hospitales Barros Luco, Exequiel González Cortés y Lucio Córdova, los primeros en ser concesionados; y el ministro de Salud ha concretado la decisión de licitar la construcción de estos centros de salud junto con otros quince hospitales que deben ser reconstruidos tras el terremoto”.



Muñoz señaló que los temores son que esta política también se extienda a los centros de atención primaria: “Ya que, si hoy son los hospitales, mañana serán los consultorios”. Por ello, la Confusam se declaró en estado de alerta y llegará hasta las últimas consecuencias para impedir que hospitales, consultorios y postas rurales sean entregados a los privados: “Hacemos un llamado a las organizaciones sociales y sindicales, a los usuarios, para salir en defensa de la salud pública, donde se atiende a más del 80% de la población, especialmente los más pobres”.



El dirigente agregó que con esta medida los trabajadores que se desempeñarán en esos hospitales concesionados cambian de régimen laboral: del Estatuto Administrativo pasan a depender de contratos del Código del Trabajo o reglamentos tipos, que se construyen con lo peor del Estatuto y del Código: “Los profesionales, técnicos y trabajadores de la salud pasan a constituirse en asalariados subcontratados. La estrategia de privilegiar la forma privada-pública persigue también desarticular las organizaciones gremiales y sindicales. Estos hospitales no reconocen formalmente a las gremios incluidos en la CUT”.



La salud pública muere en Chile



A su vez, el presidente metropolitano de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud, FENATS, Carlos Castro, concordó con las denuncias de Juan Muñoz: “Nosotros no aceptaremos la privatización de la salud. Nos vamos a movilizar al interior de los hospitales, con los usuarios, en el Congreso Nacional. Esta movilización debe culminar en una primera etapa este 1 de mayo, en donde todos los trabajadores deben decir NO a las pretensiones de Piñera de vender lo poco y nada que queda del país”.



El dirigente aseguró que el documento que señala claramente la privatización de la salud, firmado por el ministro del ramo, en que solicita al ministro de Obras Públicas acelerar el proceso de licitación para la concesión de 18 hospitales, “demuestra cómo se ha tratado de engañar, cómo han mentido, y cómo están haciendo una repartición de las platas públicas. Definitivamente los grupos económicos se están disputando todo el sistema de salud público. Está claro que la salud pública del país se entregará a los privados para su explotación comercial”.



Por su parte, Juan Muñoz, en su calidad de presidente de la Confusam, arremetió en contra de las autoridades de gobierno, quienes: “Están engañando a la población, ya que tratan de aparecer como diligentes servidores públicos, cuando en definitiva sirven a los privados que explotan comercialmente la salud. El primer documento público que sale a la luz respecto a la concesión del sistema hospitalario tiene que ver con tres hospitales emblemáticos de Santiago, los llamados de la Red Sur: Exequiel González Cortez, Lucio Córdova y el Barros Luco-Trudeau, y ahora tras el terremoto aparecen en la construcción y administración concesionados 15 hospitales más”.



En estos términos, Muñoz critica con documentos en mano una iniciativa que a su juicio va encaminada a privatizar todo el sistema público de salud; es decir, desde los consultorios rurales hasta los hospitales.



“El gobierno da como pretexto que es necesario liberar recursos para resolver el problema habitacional de la población afectada por el terremoto, y con ese argumento entrega los hospitales en concesión para los privados. Sabemos lo que eso significa, que no es otra cosa que la muerte de la salud en Chile”.



Cuanto tienes, tanto vales



Para los enfermos y usuarios es muy peligroso que se desarrolle la concesión planificada por el gobierno, ya que al sector privado sólo le interesa el lucro y cada paciente deberá cancelar la atención.



Muñoz detalló al El Siglo los inconvenientes de la medida: “Los costos que significará la atención médica serán altísimos. Los privados no invierten para perder sino para ganar. Pensemos sólo que en los gobiernos de la Concertación se licitaron y concesionaron las carreteras, el agua potable, la electricidad, y todo nos cuesta un dineral, y hoy viene la segunda privatización: la de la salud, lo que significa un retroceso y la entrega incluso a empresas transnacionales de un bien tan preciado”.



El dirigente sostuvo que el oportunismo del gobierno representa su insensibilidad, ya que aprovechando el momento que vive el país saca sus armas para ir en contra de la población: “Qué duda cabe: al gobierno de derecha le vino como anillo al dedo el terremoto, ya que con la excusa de buscar dineros van a privatizar lo poco y nada que queda de público. Y que quede claro: el delito más grande de la historia será privatizar la salud, y ese crimen está a punto de ejecutarse”.



Usuarios en pie de guerra



Al conocer los documentos que acreditan la inminente privatización de la salud, los comités de usuarios de la salud pública de la Región Metropolitana manifestaron su malestar.



Con estos antecedentes, El Siglo consultó a la presidenta del Consejo Metropolitano de Usuarios de la Salud, Lilian Cisternas, quien además es presidenta del Consejo de Usuarios de Villa O'Higgins de La Florida.



La dirigente sostuvo que hay un aprovechamiento del momento post terremoto en que los empresarios y el gobierno, coludidos, sacarán la mejor parte: “Los usuarios nos veremos enfrentados al vacío social. Aquí se comenzó con tres hospitales, los de la Red Sur para ser concesionados, y sobre la marcha suman 15 más sin mediar ningún tipo de evaluación. El gobierno se aprovechó de la crisis que provocó el terremoto y nos pasa la cuenta a nosotros, a los usuarios, a los enfermos”.



Las principales aprensiones que tienen los usuarios de la salud, organizados en comités a nivel nacional, es que el gobierno no da garantías a la comunidad, ya que ésta no participa en las decisiones.



Los usuarios entregaron una carta al ministro de Salud, quien hasta el momento no ha respondido a sus demandas. Los Comités de Usuarios de la Salud han solicitado a distintas autoridades legislativas que medien en la decisión de gobierno pero hasta ahora, solo han tenido eco en los diputados Enrique Accorsi, Juan Luis Castro y Guillermo Teillier.



Pero, en los últimos días se está conformando un frente que apunte en contra de la medida del gobierno. Los parlamentarios interesados, junto a los comités de usuarios y los gremios de la salud, forman una red de amplio alcance que rechaza la concesión hospitalaria.



Los hospitales a privatizar



-Complejo asistencial de la Red Sur, que incluye a los hospitales Barros Luco, Exequiel González Cortés y Lucio Córdova.

-Hospital Gustavo Fricke. Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota.

-Hospital de Antofagasta.

-Hospital de Hualañé, Servicio de Salud del Maule.

-Hospital de Constitución.

-Hospital de Curicó.

-Hospital de Cauquenes.

-Hospital de Parral.

-Hospital de Penco-Lirquén.

-Hospital Traumatológico de Concepción.

-Hospital de Angol.

-Hospital de Temuco.

-Instituto Nacional del Cáncer. Servicio de Salud Metropolitano Norte.

-Hospital San José de Maipo. Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente.

-Hospital Psiquiátrico de Putaendo.

-Hospital Florida de Concepción.

-Hospital Laja.

-Hospital de Aysén.