miércoles, 24 de junio de 2009

Factores causales de crisis y que amenazan la vocación médica

Factores causales de crisis y que amenazan la vocación médica

Félix Muñoz Cantó

El ejercicio de la medicina ha cambiado ostensiblemente en los últimos cuarenta años, viéndose sometido a tensiones de diversa índole, en un contexto social caracterizado por el cambio incesante. Son innumerables los artículos nacionales e internacionales que recientemente han informado sentimientos de frustración, desencanto, pérdida de estatus e insatisfacción, presentismo y síndrome Burnout en los profesionales médicos (1, 2, 3, 4, 5). En los países donde se ha estudiado esta situación se describen variadas fuentes de acoso, con algunos matices locales, llegando a emitirse las expresiones de “crisis” o “profesionalismo acechado” (6, 7, 8). Sus causas parecen relacionarse tanto con factores generales provenientes de fuentes generales exteriores e interiores (9, 10), y además locales, referidas estas últimas a condiciones laborales propias de cada lugar o país.
Las fuentes generales exteriores son de diferente índole, incluyendo:

1° Factores modificadores del contexto socio-cultural tales como el postmodernismo (11,12,13,14,15) que ha puesto en jaque los metarrelatos que la modernidad se ha forjado para interpretar y normar la realidad, produciendo cambios en el paradigma científico que sustenta el cuerpo del conocimiento profesional y el concepto de legitimidad-autoridad, dando paso a indeterminismo, complejidad, incertidumbre, superficialidad, ambivalencia, socavando los cimientos del profesionalismo tradicional. A su vez el modelo neoliberal, que observa con desconfianza al ideario profesional, en cuya autonomía encuentra un obstáculo a la introducción de reformas sanitarias. El desarrollo tecnológico, que eleva los costos y lleva a la creciente automatización en espera que los individuos se conviertan en funcionarios técnicos, alejándolos de los problemas generales más acuciantes. La revolución informática por otra parte cuya gran difusión y facilidad de acceso determina que el público se encuentre más informado y sea más demandante. Los megacentros sanitarios también han influido y que prácticamente han acabado con la actividad médica privada, transformando los pacientes en clientes o usuarios.

2° Acusaciones contra la profesión, apreciándose una progresiva judicialización que cuestiona su prestigio, aduciendo falta de compromiso social, énfasis en la tecnología y primacía de intereses económicos.

3° Acoso de agentes exteriores que ejercen presión indebida, y entre los cuales deben destacarse los propios gobiernos, que tiñen monocromáticamente los cargos de poder al margen de las capacidades formativas.

Otras fuentes exteriores son los proveedores de equipamiento, insumos y medicamentos, los consumidores y otros grupos profesionales como enfermeras, nutricionistas, matronas y fisioterapeutas que suelen ocupar cargos jerárquicos en la administración de los hospitales públicos, desplazando a los médicos, habituales jefes del equipo de salud, como sucede en nuestro medio.

Las fuentes generales interiores son las que generan de preferencia actitud inadecuada. Deben considerarse:

1º El posicionamiento de los diversos órganos de la profesión, como las sociedades científicas, gremiales, los de reconocimiento de las competencias, de concesión de licencias y sindicales, cuyos intereses y desplazamientos suelen ser de carácter cientificista, de organización, económicos o políticos.

2º Disputas de áreas jurisdiccionales entre no especialistas, especialistas y sub-especialistas, relacionadas con la organización sanitaria, eficiencia, reconocimiento social y económico, cambios demográficos, posibilidades de estudios y de empleo de tecnología.

3º relaciones entre médicos convencionales y los que se adhieren a prácticas no convencionales, alternativas o complementarias.

4º Desarrollo de nuevos esquemas de organización-gestión de las organizaciones sanitarias, generando diferentes intereses, como sucede entre médicos gestores y clínicos, empleadores y empleados.

5º La introducción de guías clínicas y protocolos de actuación, que como herramienta son de gran utilidad, pero mal empleadas por los administradores amenazan la autonomía y la experiencia.

Las fuentes locales se refieren a las condiciones de cada país o lugar donde se lleva a cabo el acto médico. De cómo y dónde se realiza, de otras obligaciones asistenciales, del apoyo de recursos, del propio retorno económico, la carga administrativa y disposiciones reglamentarias. De esta manera entre médicos y pacientes se interponen diversas organizaciones, hospitales, clínicas, mutuales, megacentros, laboratorios, etc., poderes según los cuales deben regirse. La vocación se encuentra amenazada, en tanto el enfermo es diagnosticado y tratado de manera superficial. Por otra parte las reformas sanitarias desarrolladas sin un estudio acabado y generalmente satisfaciendo modelos políticos no consensuados y aceptados globalmente, actúan aumentando la insatisfacción de médicos y pacientes. Importante es la consideración de que las reformas sanitarias sólo pueden tener éxito cuando hay detrás de ellas una ética eficaz (16).

En resumen, los acosos exteriores, interiores y locales son causa de insatisfacción, que amenazan la vocación del profesional médico, observándose variados indicios de desprofesionalización tales como: limitación de la autonomía, deterioro de la credibilidad social, baja autoestima, primacía por los intereses económicos, estrés laboral y menor compromiso ético.

Adquiere así importancia recuperar el ideario profesional aclarando las falacias y acusaciones y por sobre todo promover y fomentar el profesionalismo.

BIBLIOGRAFÍA
1. Gómez J. A.: Ética en medicina crítica. Ed.Triacastela 2002. Madrid, España.
2. Gyarmati G.: La medicina en la encrucijada. Rev Med Chile 1997; 125: 706-709.
3. Gracia D.: profesión médica, investigación y justicia sanitaria. Ed. El Buho Ltda, 1998, Santa Fé de Bogota, Colombia.
4. Smith R.: Why are doctors so unhappy?. BMJ 2001; 322: 1073-1074.
5. Rojas R.: Enfoque del presentismo en empresas de salud. Ciencia & Trabajo 2007; 9 (N° 24): 61-63.
6. Román O.: La crisis de la profesión médica, sus causas y perspectivas cambio Edición 2001, Santiago de Chile.
7. Pardell H.: ¿Tiene sentido hablar de profesionalismo hoy? . Educación Médica 2003; 6 (2): 63-80.
8. Sabah D.: La crisis de la medicina interna. Rev Med Chile 1996; 124:1524-1527.
9. Pardell H.. ¡Qué significa ser medico, hoy? Med Clin (Barc) 2007, 129 (1). 17-22
10. Román O.: La profesión médica. Su evolución y cambio en el nuevo milenio. Ed. 2007, Santiago de Chile.
11. Lyotard J-F.: La posmodernidad. Ed. Gedisa, S A, 1986. Barcelona, España.
12. Hopenhayn M.: ni apocalípticos, ni integrados. Ed. Fondo de Cultura Económica,1994, Santiago de Chile
13. Roa A.: Modernidad posmodernidad. Ed. Andrés Bello 1995.Santiago, Chile.
14. Vattimo G.: El fin de la modernidad. Ed. Gedisa 2000. Barcelona, España.
15. Rivera J.: Filosofía y globalización. Fondo Ed Pedagógico San Martín 2004. Lima, ,Perú.
16. Jaspers K.: La práctica médica en la era tecnológica. Ed. Gedisa 1998. Barcelona, España.
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