domingo, 8 de septiembre de 2013

DEUDA DE LOS SERVICIOS DE SALUD...SERA POR LOS SUELDOS DE LOS ANESTESISTAS?


Con una deuda total de $ 103 mil millones cerraron abril los servicios de salud del país, según el reporte del Ministerio de Salud. Se trata de la mayor cifra de endeudamiento que arroja el sistema, al menos desde diciembre de 2010, y es un 67% más alta que la registrada en diciembre pasado.
Del total, poco más de $ 62 mil millones corresponden a deuda de arrastre que se formó en 2012 y que se traspasó a enero pasado. Los restantes $ 41 mil millones se abultaron entre enero y abril de este año. (ver infografía).
El subsecretario de Redes Asistenciales, Luis Castillo, explicó que el esquema de financiamiento del sistema opera a través de una inyección fija, denominada Pago de Prestaciones Institucionales (PPI), que cubre las necesidades básicas de los hospitales para que puedan funcionar. A eso se suma un segundo flujo, que es el Pago de Prestaciones Valoradas (PPV), formado por la cantidad de cirugías o tratamientos que hacen los recintos y que se pagan una vez hechos, es decir, operan como indicador de productividad.
“Cada año se programan las PPV, que son los procedimientos invasivos que tienen un valor fijado por Fonasa. Así, si un hospital produce más de estos PPV, mayores ingresos percibe”.
En ese marco, según Castillo, la deuda de enero a abril se debe a una baja en la productividad propia de la temporada estival, es decir, se hicieron menos procedimientos, por lo que disminuyeron los ingresos de los recintos y, sin embargo, el gasto se mantuvo estable. “Es un fenómeno estacionario. Los primeros meses del año tienen menos producción que los de invierno, por gente que se va de vacaciones y postergación de tratamientos. En un esquema de pago por producción, en período estival disminuyen los ingresos y sube el déficit operacional”, dijo Castillo.
FARMACOS
A ese factor, se suma que los servicios de salud programan el gasto en fármacos según los precios que obtiene Cenabast. Sin embargo, ante los problemas de retrasos en licitaciones y despachos que experimenta el servicio, se ha tendido a la compra directa, que eleva los costos unitarios y sería responsable de $ 10 mil millones de la deuda de 2012 y seis mil millones de pesos de la acumulada este año.
El stock de arrastre, en tanto, se justificaría también por un desajuste entre los ingresos fijos y los ligados a la producción de algunos servicios. Unos elevaron por sobre lo programado la resolución de prestaciones y otros recibieron ingresos básicos menores a lo requerido. Sobre este tema, Castillo dijo que las proporciones de los flujos de financiamiento se están corrigiendo y que, además, durante 2012 como un hecho histórico, la cartera de Salud no recibió remesas para saldar la deuda.
Sin embargo, fuentes de la Dirección de Presupuestos informaron que en 2012 se entregaron recursos adicionales para cubrir brechas por $ 47.000 millones y que este año se dio un anticipo de $ 20.800 millones.
EFECTOS
Según el académico de la U. Andrés Bello, Manuel Inostroza, el nivel de deuda es grave y responde a un déficit estructural que se enmarca en que el 62% de las prestaciones más frecuentes que hacen los hospitales, son más caras que el financiamiento que aporta Fonasa a través de su arancel.
Inostroza añade que a esto se suma la baja cobertura de Cenabast en la mediación de las compras. “El impacto de esta deuda en los enfermos del sistema público, es que se reduce la capacidad de negociar la entrega de insumos y medicamentos en los hospitales que están más endeudados, con lo cual están enfrentando, de seguro, escasez de insumos y lo que es más grave, de medicamentos”, dijo Inostroza.
Según José Ignacio Dougnac, jefe de la División de Gestión Económica del Minsal, la capacidad de pago del sistema está asegurada y el nivel de endeudamiento es de un mes y medio, es decir, inferior al plazo legal de dos meses. Añadió, además, que la ejecución del gasto del primer cuatrimestre está ajustada a presupuesto. “La generación de deuda en abril fue cero”, agregó.
Según la planificación de Salud, el aumento de ingresos de los meses que restan, sumado a mejoras en el control y gestión hospitalaria, permitirá amortizar la deuda. “Proyectamos recaudar $ 150 mil millones en ingresos propios, con eso iremos reduciendo esta deuda flotante y nuestra meta es bajarla a $ 35 mil millones en diciembre”, dijo Castillo.