viernes, 8 de enero de 2010

Aplicar normas de aviación en la seguridad hospitalaria reduciría los errores.

Bienvenidos a bordo. Les habla el cirujano'
Aplicar normas de aviación en la seguridad hospitalaria reduciría los errores.

El Mundo, España


MARÍA VALERIO

Probablemente, si antes de dormirse para una operación el paciente conociese de su equipo médico una lista con las medidas de seguridad similar a la que escuchamos en un avión antes de despegar, se quedaría más tranquilo. Una experiencia llevada a cabo en dos hospitales de Nueva York demuestra que si los sanitarios imitasen los estrictos controles que hay en el mundo de la aviación, podría reducirse el número de errores médicos.

Lo han comprobado en los pasillos de dos centros hospitalarios neoyorquinos Harry Sax y su equipo, que acaban de dar a conocer sus conclusiones en las páginas de la revista 'Archives of Surgery'. El personal de servicios especialmente críticos (como las Urgencias o Ginecología, enfermería o Cirugía) fue debidamente formado en unos cursos bautizados como 'Lecciones desde la cabina'.

Una vez superada la fase de concienciación de los profesionales, se elaboró una lista de seguridad con una serie de puntos a revisar antes de iniciar los procedimientos quirúgicos. Esta 'check-list' se colgó debidamente visible en todos los quirófanos de ambos centros (uno de ellos con más de 700 camas de capacidad y el otro con unas 200) y además se responsabilizó a la enfermera circulante de repasarla antes de comenzar cualquier operación.

A pesar de las esperadas reticencias iniciales, "porque los cirujanos veían la lista como un obstáculo que entorpecía y enlentecía su trabajo", en cinco años lograron un uso rutinario del listado de seguridad del 100%. A este repaso de los puntos clave (similar al que se efectúa a los aviones antes del despegue), se sumó una intensa campaña de concienciación entre el personal, llevada a cabo mediante encuestas periódicas y métodos para notificar cualquier error o efecto adverso.

Aunque los autores de este experimento son conscientes de que su método no es perfecto, y admiten algunas limitaciones (sus conclusiones se basan en la percepción de los galenos a través de las encuestas), sí consideran que los procedimientos de seguridad que se emplean en aviación desde la década de los setenta y que han logrado reducir significativamente el número de accidentes de avión, podría ser un buen modelo a imitar.

La propia Organización Mundial de la Salud ya elaboró recientemente un listado prequirúrgico de cuestiones a revisar antes de emplear el bisturí que podría reducir a la mitad el riesgo de complicaciones. Entre otras cosas, este organismo recomienda que un coordinador compruebe en voz alta algunos aspectos esenciales de la operación y que realice una pregunta sencilla: '¿Estamos de acuerdo que este paciente X se va a someter a una operación de X?'.

A pesar de que parecen cuestiones obvias, no siempre se cumplen a rajatabla por las prisas. "Las instituciones hospitalarias deben empeñarse en fomentar una cultura de la seguridad, creando un entorno que facilite la notificación de errores más que las culpas individuales, y promueva una comunicación abierta entre todas las disciplinas", concluyen los autores.