miércoles, 12 de noviembre de 2008

Historia del HUAP

Aunque las condiciones sanitarias que tenía Chile en esa época iban experimentando mejoras progresivas, hasta fines de siglo XIX cuando una persona sufría un accidente o un enfermo se agravaba, era necesario acudir a un hospital o llamar un médico a domicilio.

En muchas ocasiones, la policía municipal trasladaba a los accidentados a su cuartel donde estudiantes de medicina de los primeros años les brindaban los primeros cuidados.

Esta situación comenzó a cambiar a principios de 1911 durante el gobierno del Presidente Ramón Barros Luco, cuando frente a la falta de atención médica de urgencia la Junta de Beneficencia de Santiago encomendó al doctor Alejandro del Río Soto-Aguilar la organización de un servicio de primeros auxilios y traslado de enfermos, que se reflejó en la inauguración de la Asistencia Pública de Santiago el 7 de agosto de ese mismo año.

Emplazado en una vieja casona de calle San Francisco N° 85, el establecimiento fue ampliándose progresivamente. Entre 1922 y 1925 se habilitó una botica de urgencia, un pensionado con cuatro departamentos y se construyó un policlínico de atención de urgencias clínicas.

Más tarde, la realidad del país hizo necesaria la creación de postas periféricas que dependieran técnica y organizativamente de la Asistencia Pública, tras lo cual el primer centro fue rebautizado como Casa Central de la Asistencia Pública, también conocido como Posta Central, nombre que los habitantes de Chile utilizan hasta hoy para referirse al establecimiento.

La importancia de la labor que allí se realizaba se puso de manifiesto en 1939, cuando a causa del fatídico terremoto de Chillán, el personal de la Asistencia Pública viajó hasta el lugar del desastre para atender a más de 1200 pacientes de diversa gravedad.

La gran casuística que enfrentaron los médicos de la institución en esa oportunidad, entre otras cosas les demostró lo importante que era tener salas especiales para tratar a los enfermos fracturados, motivo por el cual a su regreso a Santiago decidieron crear el Servicio de Traumatología, a lo que en las décadas siguientes se sumaron los servicios de Urgencia Dental, Anatomía Patológica, Urgencia Ambulatoria, Medicina y Quemados, y las unidades de Kinesioterapia, Radiología y Patologías Coronarias.

Fue también en 1939, tras la muerte del doctor Alejandro del Río Soto-Aguilar, que la autoridad sanitaria de la época decidió rebautizar el establecimiento con el nombre del insigne psicólogo y médico que renovó varias instituciones asistenciales del país, al mismo tiempo que fue el primer otorrinolaringólogo del continente, además de prestigiado bacteriólogo e higienista. Así, el establecimiento comenzó a llamarse Asistencia Pública Dr. Alejandro del Río.

La estructura del centro se mantuvo hasta 1979, año en que comenzó a operar el Sistema Nacional de Servicios de Salud (SNSS), en reemplazo del Servicio Nacional de Salud (SNS) que operaba desde la década del ’50. Con la entrada en vigencia del nuevo esquema administrativo, cada hospital base de los SNSS de la Región Metropolitana debió asumir su propio servicio de urgencias, con lo que la Asistencia Pública perdió la exclusividad en cuanto al tratamientos de estos cuadros.

Ubicada ya en su actuales dependencia de Avenida Portugal 125, el las décadas siguientes la Asistencia Pública Dr. Alejandro del Río no sufrió grandes modificaciones de su estructura operativa hasta mediados de los ’90, época en que se puso en marcha una completa reestructuración estratégica del establecimiento.

Dichos cambios se generaron con el objetivo de enfrentar los avances de la vida moderna a través de renovadas instalaciones, desarrollo e implementación de tecnología de punta y preparación de los funcionarios y médicos del centro de salud para brindar una atención integral al paciente traumatizado y de urgencia.

Al hacerse cargo de los enfermos desde su ingreso hasta su alta y con la puesta en marcha de servicios de especialidad, la estructura del recinto se alejó aún más de los elementos que caracterizan a una posta, por lo que recibió oficialmente el nombre de Hospital de Urgencia Asistencia Pública (HUAP).

Desde su creación a principios del siglo XX más de 20 millones de personas se han atendido allí, y hoy la Asistencia Pública se constituye como un líder en el ámbito de la medicina de urgencia en término de complejidad, calidad y cantidad de prestaciones.

Según quienes han formado parte de la historia reciente del centro de salud, además de la infraestructura y el avanzado equipamiento con que cuenta el HUAP, el reconocimiento que ostenta la institución es en buena parte producto de la dedicación y entrega de los 1800 funcionarios que se desempeñan en el hospital, cumpliendo de esta forma con la misión que se fijaron a partir de la reestructuración estratégica de principios de los ’90:

“Ser el más importante hospital de urgencia y centro de referencia del país en los ámbitos asistenciales, docentes, de extensión e investigación, con un compromiso irrenunciable por el mejoramiento continuo en la calidad del servicio entregado a nuestros usuarios, en un marco de preocupación permanente por el uso eficiente de los recursos humanos, físicos y financieros, así como por el bienestar y el desarrollo de las personas que conforman la institución”.