miércoles, 14 de marzo de 2012

Qué pintoresca es la atención de la salud pública en Chile: 5 casos tragicómicos

Qué pintoresca es la atención de la salud pública en Chile: 5 casos tragicómicosPublicado por Christian Leal | La Información es de Víctor Huidobro
Dramática denuncia de mujer: ningún Hospital quiso atender a su abuela por tener 96 años Alcalde de Temuco asegura que salud municipalizada atenderá con normalidad este miércoles y jueves Alcalde de Temuco propone retener médicos en el sistema público con incentivos económicosEn mi artículo de hoy, me referiré a la realidad de la salud en Chile, graficada en postas rurales, consultorios comunales y hospitales públicos.
Me basaré en hechos reales, respetando mis fuentes, pero a la vez donde yo he podido ver en tiempo presente como es la atención de éstas.
Seré preciso en nombrar donde ocurre esto, teniendo la certeza de que se repite en una vasta zona del país.
No deja de dar impotencia ver en las noticias cuando sale un Ministro de Salud, como Jaime Mañalich, afirmando que las listas Auge se terminaron y que las filas de espera para atención de pacientes también.
Aprovecho de aclarar, que en esta situación, también mintieron los Ministros de Salud de los gobiernos de Bachelet y Lagos, a excepción a lo que refiere las listas Auge.
No entiendo para que engañan a la gente, si ni ellos mismos se creen el cuento. Su imaginación solo les dura frente a una cámara de televisión, un flash fotográfico y un micrófono. Pero hay que tener una tremenda personalidad para mentir de esa forma.
He conocido varios casos de pacientes enfermos que acuden a postas rurales donde la atención es deplorable. Una de ellas, está ubicada en el sector Esperanza, al interior de la comuna de Villa Alegre, 30 kilómetros al sur de Talca, en la Región del Maule.
Si anda por esos lados, ni se le ocurra enfermarse. Duela lo que le duela, enfermedad que sea o pueda padecer, la solución es mágica. La enfermera o auxiliar le va a recetar una Dipirona y/o una inyección de Neurobionta o de Penicilina con Benzatina e incluso una tabletita de Diazepam. Y con eso se soluciona todo y como premio de consuelo, le pedirán una hora con el médico del Consultorio de la comuna, la cual puede ser para unos diez días más con suerte.
Y llega ese memorable día. Usted le cuenta que va por tal malestar. La respuesta del profesional va a ser tómese unas gotitas y meterle de nuevo una inyección. Como premio adicional, unos cuantos exámenes que debe ir a mostrárselos en 10 días más como mínimo. Esto se cumple si es que el facultativo llega a atender el día mencionado o si me manda a cambiar una hora antes de lo que debe.
Otro caso patético en la misma posta rural, fue la de una mamá que llevó a su hijo de 4 años porque se quejaba de dolor en la zona de su pene. La auxiliar aplicó todos sus conocimientos en forma casi certera. Digo casi, porque su diagnóstico fue que presumía de que el niño era víctima de violación. El error es que el paciente vive con su madre y abuela, presentes las 24 horas del día. Por otra parte, la “facultativa” ignora que los niños a esa edad comienzan a descubrir sus genitales y sexualidad.
Misma posta y consultorio de Villa Alegre, un niño estuvo semanas con un fuerte estado gripal, con fiebre, tos y desgarro. Le recetaron 15 días de Amoxicilina como tratamiento, ni un jarabe para la tos y menos un antigripal.
Ignorancia demencial de la enfermera y auxiliar. La amoxicilina solo se receta por un máximo de 7 días. Si no hace efecto, cualquiera sabe que el paciente creó resistencia al antibiótico y debió ser tratado con uno más fuerte y que diera efecto al tercer día de tratamiento.
Vamos a un caso que puede ser para la risa, pero es grave. Una señora que iba a tener a su hijo con más de 41 semanas de gestación, la hospitalizaban y daban de alta día por medio, ya que no se dilataba y no podía dar a luz. Claramente su caso era para una cesárea, pero el médico no daba pie a ello. Fue un familiar de la paciente, que tuvo que hacerse pasar por un médico, que llamó telefónicamente al facultativo para pedirle que el niño naciera vía cesárea. Y así reaccionó y lo hizo.
Mismo hospital, un paciente de escasos recursos, que vive en condiciones inhumanas en el sector rural de Palmilla, cercano a Linares, que padece de un cáncer, presuntamente estomacal, que debe permanecer hospitalizado para que no se descompense a cada instante, no lo dejan en el recinto, porque no puede ocupar una cama, ya que hay alta demanda. Patético.
Es decir, cuando ven un paciente, que podría estar con una enfermedad en una fase terminal, simplemente, lo mandan a morir a su casa. A quienes lo vemos desde afuera, lo podemos interpretar que es un estorbo para este hospital.
Podría enumerar otros casos más. Son parte de una realidad que solo viven millones de chilenos, que no tienen derecho a una atención digna.
Los ejemplos anteriores reflejan una realidad viva del sistema de atención pública en los servicios de salud del país. No digo que en todos los lugares sea así, pero me atrevo a decir que es generalizada en este tipo de comunas y localidades, sobre todo rurales.
Por ello, es indignante escuchar a un Ministro de Salud, ya sea el actual o de los últimos gobiernos de la Concertación, cuando hablan de términos de filas para ser atendido en un hospital o consultorio, que no hay listas de espera en el Auge, etc.
La salud no mejora sólo construyendo hospitales con modernos edificios. El problema pasa también por quienes atienden a los pacientes, sean médicos, enfermeras, auxiliares, etc. La salud pública en regiones, y sobre todo, en localidades pequeñas, es mala.
Un profesional de la salud, no puede jugar con la vida de sus pacientes, recetando cualquier cosa: Todo lo hacen a la chilena. Para que hacer las cosas bien, si se pueden hacer mal, concepto muy bien aplicado en los establecimientos de salud mencionados.
Me pregunto cuál es la formación profesional que recibieron, en este caso ejemplificado aquí. Donde se les quedó su ética, como aprobaron su examen final, en fin muchas preguntas sin responder.
Por ello, delaro mi indignación al oír que la salud mejora. Claro si la vemos desde lejos y, no en la realidad, como la descrita aquí, fácil hablar, es llegar y mentir a destajo por parte de las autoridades, que solo buscan un puntito más en las encuestas o asegurar un voto para la próxima elección.
Víctor Huidobro es periodista. Vive en Santiago y escribe regularmente en su blog, El Nada Serio. Tiene su cuenta de Twitter en @elnadaserio