miércoles, 8 de julio de 2009

Influenza A H1N1, año 2009








Influenza A H1N1, año 2009
Autor: Dr. Álvaro Vera Araneda.
Filiación: Comisión de Pandemia, Complejo de Salud Hospital San Borja Arriarán, Santiago de Chile.
Resumen

Este texto completo es la transcripción editada y revisada de una conferencia dictada en el marco de las reuniones clínicas del Servicio de Pediatría del Complejo de Salud San Borja-Arriarán. La publicación de estas actas científicas ha sido posible gracias a una colaboración editorial entre Medwave y el Servicio de Pediatría. El jefe de Servicio es el Dr. Francisco Barrera y el coordinador de las Reuniones Clínicas es el Dr. Luis Delpiano.
Epidemiología

Los virus Influenza se incluyen en el grupo de virus ARN de la familia orthomyxoviridae; son virus capsulados y segmentados, característica muy importante porque explica los cambios que presenta. Existen tres tipos conocidos: A, B y C; los tipos B y C causan enfermedad en los seres humanos y el A, cuyo principal reservorio silvestre está en las aves, infecta a aves y mamíferos, pero puede infectar también a los vertebrados. Además existe una serie de subtipos debido a las variantes de los antígenos de superficie hemaglutinina (HA) y neuroaminidasa (NA), que han originado 15 HA y 9 NA, de modo que se podría obtener muchas posibles combinaciones. Los subtipos H1, H2, H3 y N1 y N2 son los que han afectado a los humanos con mayor frecuencia.

En la siguiente imagen se muestra una fotografía obtenida a través de microscopía electrónica de transmisión en la que se distinguen claramente las espículas de la superficie del virus, dadas por la HA y la NA (Fig. 1). El virus tiene un núcleo y una envoltura o manto compuesto por una bicapa de lípidos derivados de la membrana celular del hospedero, de la cual sobresalen alrededor de quinientas espículas. La particular característica del virus de tener un ARN fraccionado en ocho segmentos explica su gran capacidad de recombinación. Las mutaciones puntuales, conocidas en inglés como drifts, son cambios menores que originan los diferentes subtipos virales y son responsables del brote estacional y el consiguiente cambio que se introduce en la vacuna correspondiente. Las mutaciones mayores, que en inglés se denominan shifts, tienen un potencial pandémico y se producen porque dentro del mismo hospedero pueden coexistir dos virus influenza de diferente tipo, por ejemplo un virus influenza de cerdo con un virus aviar, lo que facilita el intercambio y reordenamiento del material genético y la aparición de un nuevo subtipo con potencial pandémico, el cual también depende del grado de adaptabilidad del virus a la nueva especie y de su poder de diseminación dentro de ésta.
Figura 1. Estructura del virus Influenza.
Figura 1. Estructura del virus Influenza.

Las aves acuáticas son el mayor reservorio del virus influenza A; ocasionalmente se produce transmisión desde las aves a seres humanos, con “baja” posibilidad de sucesiva transmisión entre éstos; no obstante esto sucedió con la gripe aviar, que logró saltar la barrera entre especies aunque afortunadamente el virus no logró suficiente fitness en seres humanos como para que se produjera transmisión entre éstos, lo que anuló su potencial pandémico.

Los cerdos son los animales que más favorecen el intercambio genético entre cepas, ya que se pueden coinfectar con cepas de distintas especies, reordenarlas genéticamente y generar una nueva cepa con capacidad pandémica. En la Fig. 2 se ilustra el mecanismo por el cual se puede producir el intercambio genético: una hebra de virus porcino y otra hebra de virus aviar se mezclan dentro de un hospedero y así se produce un intercambio de material genético que determina un cambio mayor, que se define por la mezcla de materiales genéticos diferentes.
Figura 2. Mecanismo de recombinación de las hebras de ácidos nucleicos.
Figura 2. Mecanismo de recombinación de las hebras de ácidos nucleicos.

Las pandemias ocurren a intervalos impredecibles: después de la de 1918 no hubo otra hasta 1957, luego ocurrió la de 1968 y finalmente la de 1977, que fue de menor magnitud. El virus influenza A es más patogénico que el B, el cual no produce pandemias sino pequeños brotes epidémicos en seres humanos. Recientemente se encontró un cadáver en Alaska en el que se identificó el virus H1N1 de la pandemia de 1918, que se habría originado en cerdos o aves; se aplicó este virus recuperado a un grupo de ratones y se observó que la mortalidad fue cercana a 50%. El virus de la gripe aviar H5N1, aislado en 1997 en Hong Kong, produjo 18 casos y 6 muertes. Luego se ha descrito varios casos esporádicos de transmisión de aves a humanos en el sureste de China y en 2004, en Vietnam; en 2008 se registraron 390 casos y 246 decesos por H5N1, la mayoría de los cuales se produjo en Indonesia, Tailandia, Vietnam y Camboya. En estos casos la adaptabilidad del virus a seres humanos no ha permitido una transmisión eficaz entre éstos, pero sucesivas mutaciones podrían conferir un poder pandémico al H5N1.

Las aves migratorias, especialmente los patos son responsables de muchas transmisiones de un continente a otro, como la que se produjo desde África hacia Nueva York. Estas aves realizan algunas escalas en su jornada de vuelo y en esos lapsos pueden entrar en contacto con aves domésticas y, a través de estas, con seres humanos; de esta forma un virus aviar puede llegar el ser humano y, si logra alcanzar una configuración genética adecuada, generar una transmisión pandémica. En los últimos cuarenta años han aparecido diez tipos de virus con potencial pandémico; de producirse, la pandemia actual sería la número 11.

En la figura 3 se observa la evolución del virus H5N1: en el curso del tiempo aparecieron otras cepas recombinantes que se transmitieron desde las aves hacia los humanos, pero durante todo este período predominó la cepa H5N1, que entre los años 2004 y 2005 produjo gran mortalidad en Tailandia, Indonesia y Camboya. Este virus aún no ha alcanzado un potencial adecuado de transmisión entre seres humanos (Fig. 3).
Figura 3. Casos y muertes causados por virus influenza recombinantes en el mundo desde 1997.
Figura 3. Casos y muertes causados por virus influenza recombinantes en el mundo desde 1997.

Patogenia de la infección por virus influenza

El virus influenza ingresa a la vía respiratoria y se replica de preferencia en el epitelio respiratorio, aunque también tiene capacidad para replicarse en entericitos, lo que explica los síntomas digestivos. La HA se adhiere a receptores del acido siálico presentes en las células del epitelio respiratorio e induce la formación de un endosoma; luego se produce la liberación de la nucleocápside desde el endosoma mediante la acción de la proteína M2, que es donde actúa la amantadina en el virus influenza tipo A. La proteína M2 forma canales iónicos dentro del endosoma y permite la salida del material genético del virus hacia el citoplasma, desde donde debe ingresar al núcleo para que se produzca la replicación de los segmentos de ARN viral y posteriormente, la transcripción proteica en los ribosomas. La polaridad de la hebra ARN del virus permite que se replique en forma inmediata, de modo que no necesita una transcriptasa reversa; el ARN replicado se dirige hacia los cromosomas, donde induce la síntesis de todas las proteínas. La salida del virus hacia el exterior se produce por yemación masiva, lo que provoca la lisis celular; la NA favorece la liberación.
Evolución del brote de influenza porcina (H1N1 SWINE FLU)

La cepa causante del actual brote es un virus recombinante nuevo, por lo que no existe memoria inmunológica en la población. En la actualidad no existe vacuna disponible para el virus Influenza A H1N1, pero se está trabajando en ello.

* El 26 de abril del año 2009 el Department of Health and Human Services (DHHS) de los Estados Unidos informó alerta nacional por la emergencia del virus porcino Influenza A H1N1.
* En semanas recientes se había detectado en México el brote de una nueva cepa de Influenza A que combinaba genes de virus Influenza de cerdo, ave y humano.
* Al 27 de abril de 2009 se había reportado 1.600 casos en México, con 150 muertes (7 atribuibles) y 40 casos los Estados Unidos, sin fallecimientos atribuibles; los casos confirmados se produjeron: 7 en California, 2 en Kansas, 28 en Nueva York, 1 en Ohio y 2 en Texas.
* Posteriormente reportaron casos confirmados Canadá, Nueva Zelanda, España, país que más casos ha reportado y Reino Unido (Escocia).
* Simultáneamente se comunicaron casos sospechosos en Brasil, Israel y Francia.
* El 24 de abril la OMS confirmó casos de enfermedad tipo influenza (ETI) en Estados Unidos y México, confirmó que el virus Influenza A H1N1 es de origen porcino y mantuvo el alerta de pandemia en fase 3.
* El Ministerio de Salud (MINSAL) de Chile despachó, el mismo 24 de abril de 2009, el alerta sobre casos humanos de influenza porcina A H1N1, a través del fax N° B51/384,
* Se ordenó el refuerzo de la vigilancia de Influenza y virus respiratorios establecida en la orden B51/1417 del 13 de abril de 2009.
* Se emitió la orden de enviar a tipificación al Instituto de Salud Pública (ISP) a todas las muestras de casos de influenza detectados en la red de vigilancia de virus respiratorios.
* Se estableció que los laboratorios privados que detecten casos de ETI e infección respiratoria aguda grave en zonas afectadas deben enviar las muestras al ISP.
* Se reforzó la notificación inmediata vía telefónica a la Secretaría Regional Ministerial (SEREMI) de brotes de influenza y de muertes por causa inexplicada en pacientes previamente sanos.
* Se ordenó activar las comisiones de enfrentamiento de brotes y emergencias para revisar los planes de pandemia.


Fases de la pandemia

Las fases de las pandemias son seis; el brote de influenza actual, a mayo 2009, está en fase cinco. A continuación se describen brevemente estas fases.

* Fase 1: circulación habitual de virus entre humanos, como ocurre con las influenzas estacionales.
* Fase 2: se detecta en circulación un subtipo diferente de virus influenza animal, que representa riesgo considerable para los humanos.
* El alerta pandémica se inicia con la detección de un nuevo virus en un ser humano, de origen animal.
* Fase 3: se detecta uno o varios casos en humanos de un nuevo tipo viral, sin propagación de persona a persona. Esta es la fase en que se encuentra la gripe aviar.
* Fase 4: se describe uno o varios conglomerados pequeños con transmisión limitada de persona a persona, es decir, dos países de un área geográfica de la OMS, como en el caso de México y Estados Unidos.
* Fase 5: se detecta uno o varios conglomerados más grandes con transmisión aún limitada; en otras palabras se suma un tercer país en otra área geográfica, como en el caso de Europa. En esta situación se debe convocar a la comisión de enfrentamiento de brotes y emergencias.
* Fase pandémica: transmisión acrecentada y continua en la población general; puede ocurrir una segunda ola tres a nueve meses después de la etapa inicial.
* Fase postpandémica: se vuelve a las actividades normales, se hacen los análisis y se aprenden las lecciones de lo sucedido. En la siguiente figura se resume lo descrito (Fig. 4).


Figura 4. Fases de la pandemia establecidas por la OMS.
Figura 4. Fases de la pandemia establecidas por la OMS.

Aspectos clínicos

Clínicamente son importantes las siguientes definiciones:

Caso sospechoso de H1N1: aquella persona que consulta por infección respiratoria aguda con el antecedente de viaje en los 7 días anteriores al inicio de los síntomas a alguno de los países afectados por el brote de influenza porcina A H1N1 en humanos; o que tiene antecedente de contacto con una persona enferma proveniente de los países afectados por el brote de influenza en el día previo y hasta 7 días después del inicio de los síntomas respiratorios del contacto.

Infección respiratoria aguda: presencia de fiebre mayor o igual a 37,5°C y al menos dos de los siguientes síntomas: rinorrea o congestión nasal; odinofagia; tos; dificultad respiratoria; diarrea y/o vómitos.

Caso probable: aquel caso clínicamente sospechoso cuya prueba PCR realizada en el Instituto de Salud Pública resulta positiva. No es un caso confirmado, ya que no se cuenta con el resultado de una PCR específica, pero la probabilidad es alta.

Contacto: aquella persona que vive bajo el mismo techo o que ha estado en contacto cercano con un caso probable de influenza porcina A H1N1. El contacto cercano se refiere al contacto a menos de un metro con un paciente con influenza porcina A H1N1 probable.
Procedimiento frente a un caso sospechoso de Influenza A H1N1

En la fase 4 se indicó aislar al paciente mediante el uso de métodos de barrera, tanto para él como para el personal y proceder a la notificación inmediata por la vía más expedita a epidemiología de la SEREMI de salud correspondiente, indicando claramente nombre, RUT, dirección permanente y al menos dos teléfonos de contacto para la pesquisa posterior; asimismo se registraban los datos de los contactos, familiares u otros.

La atención clínica inicial del paciente sospechoso consideraba la implementación en los centros de atención de un sistema de triage para seleccionar a los pacientes que cumplieran con la definición de caso sospechoso, para aplicar en ellos las siguientes medidas: colocar al paciente mascarilla quirúrgica; efectuar su atención en sala o box individual. Finalmente se debía verificar que el personal de salud cumpliera las siguientes instrucciones: aplicar las precauciones estándar; usar mascarilla nº 95 o mascarilla quirúrgica, si la anterior no estaba disponible; usar antiparras o protección ocular para la atención clínica directa del caso, sobre todo al obtener muestras del paciente; estar vacunado contra la influenza estacional; y estar sano.

Se estableció la toma de muestra respiratoria para realizar inmunofluorescencia en el laboratorio local y en forma simultánea enviar muestra para reacción en cadena de polimerasa (RCP) al ISP, acompañada del formulario de envío correspondiente. Como anécdota, al primer paciente que se consideró como caso sospechoso se le tomó muestra y ésta se envió al ISP sin la orden.

El paciente debía permanecer en una habitación individual con puerta cerrada, con precauciones de vía aérea y de contacto, en espera de confirmación por RCP y comenzaría a recibir tratamiento con oseltamivir en espera del resultado de la muestra enviada al ISP. Se dispuso el tratamiento antiviral con oseltamivir a nivel de la red asistencial pública y privada con el objetivo de bloquear el brote inicial y se ordenó limitar los traslados del caso a lo estrictamente necesario.

El tratamiento y la conducta posterior de los casos sospechosos dependerían de los resultados de laboratorio de la RCP enviada al ISP, que de ser positiva definiría al paciente como caso probable de influenza A porcina H1N1, en cuyo caso el paciente se debía mantener hospitalizado en condiciones de aislamiento por siete días o mientras tuviera síntomas, además de recibir tratamiento con oseltamivir por cinco días. Si la RCP era negativa se consideraba descartado el caso y se daba de alta y manejaba según su condición clínica y cuadro de base. La tabla I muestra el esquema de dosificación de oseltamivir para casos sospechosos y probables de influenza porcina A en lactantes menores de un año, niños y adultos (Tabla I).
Tabla I. Dosificación de oseltamivir para tratamiento de casos sospechosos y probables de influenza porcina A H1N1.
Tabla I. Dosificación de oseltamivir para tratamiento de casos sospechosos y probables de influenza porcina A H1N1.

El manejo y seguimiento clínico de los contactos quedó a cargo del personal de epidemiología de la SEREMI de salud.

Además se entregaron recomendaciones provisorias para el personal de salud en contacto con pacientes sospechosos. Se definió como contacto al personal de salud que ha estado en contacto cercano con un caso probable de influenza porcina A H1N1, considerando como contacto cercano al que ha estado a menos de 1 metro de distancia sin barreras de protección personal. Se establecieron las siguientes recomendaciones para todo el personal de salud, clínico de apoyo y de laboratorio en contacto con un caso sospechoso de influenza porcina A H1N1 o con muestras respiratorias provenientes del caso:

La transmisión del agente es por gotitas, pero en la fase inicial se manejó a los casos con precauciones de vía aérea para retardar la transmisión local entre humanos, lo que implica:

* Disponer de habitación individual con baño exclusivo, puerta con cierre y ventilación adecuada.
* Disponer elementos adecuados para la higiene de las manos antes y después del uso de las barreras protectoras, después de manipular material contaminado, etc.


Se implementó el uso de las siguientes barreras de protección personal antes de entrar a la habitación:

* Mascarilla nº 95 o quirúrgica si no se dispone de la anterior.
* Antiparras o protección ocular en caso de realizar un procedimiento al paciente.
* Delantal manga larga y guantes de procedimiento.
* Atención clínica por personal vacunado contra la influenza estacional.
* Personal exclusivo para la atención del paciente.
* Insumos y equipos médicos de uso exclusivo.
* Evitar el traslado del paciente y de ser necesario utilizar mascarilla 95 o quirúrgica.
* Restringir las visitas del paciente y cumplir con ellas las mismas normas de protección que el personal.


Se estableció que las instituciones de la red pública y privada que atiendan casos sospechosos debería definir un encargado local para:

* Realizar registro diario de todo el personal de salud en contacto con casos sospechosos o con muestras respiratorias.
* Realizar seguimiento diario de síntomas respiratorios y de temperatura del personal de salud en contacto con casos sospechosos.
* Notificar de inmediato a epidemiología de la SEREMI de salud correspondiente la aparición de un caso sospechoso.
* Velar por el cumplimiento de la indicación que “todo caso sospechoso debe ser alejado de la atención clínica y manejado según la guía provisoria de manejo de caso sospechoso de influenza porcina A H1N1”.


Se estableció el inicio de tratamiento profiláctico con oseltamivir en el personal de salud asintomático que hubiera tenido contacto con un caso probable de influenza porcina A H1N1: que hubiera participado en la atención directa del paciente sin barreras de protección, o que hubiera participado en la atención directa al paciente con o sin barreras de protección y con factores de riesgo tales como adulto mayor o morbilidad asociada. La dosis de oseltamivir profiláctico para adultos que se utilizó en ese momento fue 75 mg cada 24 horas por siete días.
Morbilidad y mortalidad

El Centers for Disease Control (CDC) estima que la influenza estacional es responsable de alrededor des 20.000 muertes al año en el mundo. Las mujeres en el tercer trimestre de embarazo tienen mayor riesgo de complicaciones por Influenza A y B, al igual que las personas mayores de 65 años y los niños menores de 1 año. Aún no se ha confeccionado la vacuna contra esta nueva cepa y la vacuna contra el virus estacional es activa sólo contra este último.

El nuevo virus es resistente a amantadina y rimantadina, pero los inhibidores de la NA, como oseltamivir (Tamiflu®) y zanamivir (Relenza®) aún son activos como antivirales. Su administración se debe iniciar dentro de las primeras 48 horas de la presentación de los síntomas, ya que después del tercer día no modifican la evolución clínica de la infección. La excreción viral ocurre en el momento de los síntomas o hasta 24 horas antes del inicio de la enfermedad y se mantiene durante 5 a 10 días, aunque en niños pequeños se puede prolongar aún más, poniendo en riesgo a otras personas. La excreción viral se controla con el uso de oseltamivir.

En la Fig. 5 se ilustra el mecanismo de acción del oseltamivir. Cuando el virus comienza el proceso de yemación la NA actúa obre el receptor de ácido siálico, lo que permite que el virus se desprenda e infecte a otras células; el inhibidor de la NA bloquea esta acción e impide el clivaje viral del receptor, de modo que el virus no se puede desprender de la célula: se puede decir que el oseltamivir es un inhibidor de la diseminación. El resto del trabajo lo realiza el sistema inmune.
Figura 5. Mecanismo de acción del antiviral oseltamivir.
Figura 5. Mecanismo de acción del antiviral oseltamivir.

La posibilidad de que se desatara una nueva pandemia de influenza se había planteado en el año 2007, cuando se produjo un número significativo de nuevos casos de gripe aviar. Ante el brote actual, el 28 de abril de 2009 se constituyó el Comité de Pandemias en el hospital San Borja Arriarán y se tomaron las medidas necesarias para enfrentarlo.

jueves, 2 de julio de 2009

Recomendaciones para el personal de salud

Recomendaciones para el personal de salud
El Hospital Nacional Prof. A. Posadas de la República Argentina y el Ministerio de Salud ponen a disposición de profesionales y de otras instituciones de salud las Guías de Procedimientos para Influenza A.

Hospital Nacional Prof. A. Posadas / Ministerio de Salud

ÍNDICE
Recomendaciones del Comité de Contingencia para influenza A (H1N1)
Recomendaciones y guías para el personal de salud

Recomendaciones del Comité de Contingencia para influenza A (H1N1)
RECOMENDACIONES ACTUALIZADAS AL 24 DE JUNIO DE 2009
Comité de Contingencia para influenza A (H1N1)
Comité de Control de Infecciones
Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas




Definición de caso sospechoso (16/06/09)

♦ En las áreas con transmisión extensa como es el área metropolitana (Ciudad de Buenos Aires, Conurbano Bonaerense incluida la ciudad de La Plata):

• Toda persona que presente enfermedad respiratoria aguda febril (> 38ºC) en un espectro que va de enfermedad tipo influenza a neumonía.

♦ En las áreas sin transmisión extensa:

• Toda persona que presente enfermedad respiratoria aguda febril (>38º) en un espectro que va de enfermedad tipo influenza a neumonía y que:

Presente síntomas dentro de los 7 días posteriores a la fecha de su salida de zonas afectadas con transmisión humano-humano sostenida (Canadá, Chile, Estados Unidos, México y Área Metropolitana de Buenos Aires) o

Presente síntomas en los próximos 7 días a haber tenido contacto con un caso confirmado de Influenza A.


♦ Hisopado:

• Todo paciente internado por insuficiencia respiratoria aguda (IRA) relacionado con enfermedad respiratoria aguda febril.

• Vigilancia epidemiológica en las unidades centinelas.

♦ Tratamiento:

• Todo paciente internado por insuficiencia respiratoria aguda (IRA) relacionado con enfermedad respiratoria aguda febril independientemente del tiempo de inicio de los síntomas.

• Caso sospechoso en grupos de alto riesgo, únicamente dentro de las 48 hs de inicio de los síntomas.

• Menores de 5 años con comorbilidades.

• Adultos mayores de 65 años.

• Personas con las siguientes condiciones:

- Enfermedad pulmonar crónica (incluye asma), renal, hepática, hematológica, neruológica, neuromuscular, cardiovascular (excepto hipertensión arterial) o desórdentes metabólicos (incluye diabetes melitus)

- Personas inmunosuprimidas, incluye por medicación y por HIV

- Embarazo

- Personas menores de 19 años que hayan recibido terapia prolongada con aspirina.

- Residentes en residencias de crónicos

Dosis a utilizar en pacientes internados:

• En los pacientes que requirieron asistencia respiratoria mecánica (ARM) se utilizará doble dosis (300 mg día) hasta 48 hs despues del destete.

• En los pacientes internados sin requerimiento de ARM se utilizarán las dosis habituales.

• En pacientes con insuficiencia renal se utilizará 30 mg post diálisis.

Quimioprofilaxis:

• En las áreas con transmisión extensa: Personas con factores de riesgo, contactos estrechos de casos sospechosos o confirmados. A todos los contactos que no presenten síntomas se le indicará continuar su actividad habitual. En el caso de presentar síntomas no deben concurrir a su lugar de trabajo o actividad y realizar una consulta precoz.

• En las áreas sin transmisión extensa: Todos los contactos estrechos de un caso sospechoso o confirmado.

Quimioprofilaxis de personal de salud:

• La mejor medida de protección para el personal de salud es tomar las medidas de bioseguridad.

⇒El personal de salud que estuvo en contacto con un caso sospechoso o confirmado, o con material biológico de estos pacientes:

• Si tomó medidas de bioseguridad, no requiere quimioprofilaxis.

• Si no tomó medidas de bioseguridad adecuadas, y tuvo alta exposición con un caso sospechoso o confirmado, o con material biológico de estos casos, requiere quimioprofilaxis.

• Si no tomó medidas de bioseguridad adecuadas y tiene factores de riesgo requiere quimioprofilaxis, independientemente del tipo de contacto con un caso sospechosoo confirmado, o con material biológico.

• El personal de salud que toma quimioprofilaxis puede seguir desarrollando sus actividades utilizando barbijo común.


♦ Uso de barbijos y precaucines de bioseguridad para el personal del Hospital:

• Los barbijos descartables son el método de barrera adecuado para el personal de salud.

• El enfermero debe proveer los mismos al personal de limpieza, alimentación, extraccionistas de laboratorio, profesionales que hacen interconsultas, técnicos de rayos que hacen placas a pacientes internados, personal que recambia los tubos de oxígeno, otro personal de mantenimiento que hace arreglos dentro de estos sectores, y a todo otro personal que deba ingresar dentro de las habitaciones para una tarea específica.

• El personal que permanece en atención directa de pacientes respiratorios realizando maniobras que produzcan aerosoles (kinesiólogos, terapistas, médicos que intuban pacientes, enfermeros de asistencia continua a estos pacientes), usará barbijos N95 que luego guardará en bolsa con nombre, desechándolo cada 7 días o si se humedece o rompe.

• Los médicos que hacen consultorio de pacientes respiratorios pueden usar barbijo descartable y reservar el N95 para el momento de toma de muestras respiratorias.

• Esterilización entregará a los office de enfermería el stock de barbijos correspondiente, que será el único responsable de distribuirlos.

• El personal administrativo de rayos, turnos y ventanillas de laboratorio y extraccionistas reciben barbijos descartables desde esterilización. En hemoterapia recibe el personal que recibe e interroga a los donantes.

• El personal de morgue y ambulancias recibe equipo completo de bioseguridad (barbijos N95, camisolín, guantes, gorro y botas) desde esterilización.

• El personal de ascensores y el de vigilancia de los sectores de aislamiento respiratorio recibe a través de la supervisora de turnos barbijos descartables, desde esterilización.

Infecciones por el nuevo virus de la gripe A (H1N1) en los profesionales sanitarios

01 JUL 09 | ¿Cómo cuidar la propia salud?
Infecciones por el nuevo virus de la gripe A (H1N1) en los profesionales sanitarios
Las recomendaciones del CDC para el personal sanitario:uso de elementos como los respiradores N95 en condiciones útiles, protección ocular y precauciones de contacto (guantes y camisolín).

Dres. Harriman K, Rosenberg J, Robinson S, et al.
MMWR 2009;58:641-645.

Al poco tiempo de haber sido identificado el nuevo virus de la gripe A (H1N1) en Estados Unidos en abril de 2009, el Centers for Disease Control and Prevention (CDC) elaboró recomendaciones para reducir el riesgo de transmisión en los ámbitos sanitarios. Se incluyeron recomendaciones sobre el empleo de equipos de protección personal, cuidados del personal sanitario (PS) después de exposiciones sin protección y recomendaciones de no asistir al trabajo al PS afectado por el virus.

Para comprender mejor el riesgo de adquirir la infección por el virus entre el PS y el impacto de las recomendaciones del control de la infección, el CDC solicitó que se informen los casos de PS. Para mayo 13, el CDC había recibido 48 informes de infecciones probables confirmadas causadas por el virus de la gripe A (H1N1). De estos casos, 26 informes incluyeron detalles sobre los factores de riesgo que pudieron haber causado la infección. Un 50% del PS adquirió la infección en un ámbito sanitario donde en un caso la transmisión fue de PS a PS y en 12 casos la transmisión pudo haber sido de paciente a PS. De los casos de posible infección de paciente a PS, se comprobó que solamente 3 PS utilizaron de rutina un barbijo o el nuevo respirador N95. Estos hallazgos señalan la necesidad de que el PS debe adoptar medidas más estrictas para evitar la infección.

"El PS debe adoptar medidas más estrictas para evitar la infección"

Después de haber sido identificados los dos primeros casos de infección por la gripe A (H1N1) en Estados Unidos el 15 de abril de 2009, el CDC solicitó intensificar la vigilancia en el PS mediante la distribución de un cuestionario que incluyó aspectos sobre el tipo de actividad laboral sanitaria, el tipo de facilidades, el contacto con pacientes con infección por virus de la gripe A (H1N1), o con pacientes que tuvieron infecciones respiratorias (neumonía, infecciones de las vías aéreas superiores, cuadros infecciosos similares a la gripe, etc) y el empleo de elementos de protección personal (guantes, camisolines, barbijos, respiradores N95, protectores oculares).

Para esta evaluación, se incluyó como PS a empleados, estudiantes, contratistas, médicos, enfermeras y voluntarios cuyas actividades estaban relacionadas con pacientes en ambientes sanitarios y laboratorios. En el análisis se incluyó solamente al PS con gripe A (H1N1) confirmada.

Los casos fueron categorizados utilizando criterios elaborados por esta investigación y teniendo en cuenta si la adquisición potencial de la enfermedad fue en la comunidad o en un ámbito sanitario basado sobre las exposiciones durante los últimos 7 días previos a la aparición de los síntomas.

El CDC recibió 48 informes de gripe A (H1N1) probable o confirmada provenientes de PS de 18 estados. Una información detallada del tipo y forma de exposición se obtuvo de 26 casos (18 confirmados y 8 probables), provenientes de 11 estados.

El tipo de actividad laboral sanitario se obtuvo en 25 casos: 5 enfermeras (20%), 4 asistentes de enfermeras (16%), 4 médicos (16%) y 12 personas en otras 10 actividades. De este PS infectado, dos (8%) fueron hospitalizados, uno de ellos tenía una afección subyacente. Ninguno requirió internación en unidades de cuidados intensivos ni tampoco hubo fallecimientos. De los 16 PS que aportaron información adecuada, la mitad se habían vacunado contra la gripe estacional desde diciembre 2008.

De los 26 participantes afectados, 12 (46%) atendieron a pacientes con gripe A (H1N1) (n = 6) o con enfermedades respiratorias (n = 6). Seis participantes (23%) tuvieron estrecho contacto con un paciente o con un miembro de la familia con gripe A o con alguna infección respiratoria. Un 15% había viajado recientemente a México. Utilizando el criterio de lugar de adquisición de la enfermedad, el 50% del PS la adquirió en un ámbito sanitario, el 42% restante en la comunidad y un 8% no informó la fuente de contagio.

"...el 50% del PS la adquirió en un ámbito sanitario"

De los 12 PS con infección adquirida por un paciente, 11 informaron haber utilizado equipos de protección personal durante el contacto con el paciente. Solamente 3 utilizaron barbijo o un respirador N95. Cinco usaron guantes, ninguno usó protección ocular y ninguno utilizó la combinación de 3 o más elementos.


Comentario editorial:

Las recomendaciones del CDC para PS en contacto con pacientes que tienen gripe A (H1N1) incluyen el uso de elementos como los respiradores N95 en condiciones útiles, protección ocular y precauciones de contacto (guantes y camisolín). Además, el CDC recomienda que en procedimientos donde se utilizan aerosoles (ej., broncoscopía), éstos se deben realizar en una habitación con atmósfera aislada y con presión de aire negativa. De acuerdo a estas recomendaciones, ninguno de los 11 PS infectados por pacientes se adhirió completamente a estas prácticas.

Los argumentos o razones para no adoptar medidas de protección adecuadas son:

1) la suposición de que estas prácticas no son necesarias o son inconvenientes o engorrosas

2) falta de elementos de protección

3) falta de entrenamiento en el control de la infección

4) incapacidad para proveer medidas sistemáticas y eficaces para la seguridad del PS

5) incapacidad para identificar pacientes y actividades que justifiquen las prácticas de prevención.

Además, algunas de las prácticas inadecuadas pueden haber ocurrido antes de que la CDC estableciera las medidas de prevención. De todas maneras hasta el presente, no hay evidencias que el PS se encuentre mucho más afectado que el resto de la población.

Los hallazgos de este informe están sujetos a varias limitaciones:

1) Existe un subrregistro en el número total de PS afectado.

2) La información recibida es incompleta, especialmente en el empleo de elementos de protección.

3) Algunos miembros del PS no registraron por omisión u olvido el contacto con pacientes infectados por el virus A o con cuadros respiratorios.

4) El número de PS participante en este estudio es pequeño.

"...mantener una fuerte adherencia a las estrategias para prevenir el contagio del virus H1N1 en ámbitos sanitarios"

Estos resultados destacan la necesidad de mantener una fuerte adherencia a las estrategias para prevenir el contagio del virus H1N1 en ámbitos sanitarios. Las estrategias incluyen controles administrativos (clasificación y aislamiento de los pacientes infectados), provisión de elementos de protección, entrenamiento y educación en el uso de estos elementos, identificación del PS enfermo y su exclusión de la actividad laboral.

Agradecimientos

Este informe está basado sobre contribuciones de: R Ryals, MD, G Gizaw, L Trigalet, Alameda County Public Health Dept, A Kao, PhD, D Sunega, D Rexin, San Diego County Public Health, M Cheung, MD, E O''''''''''''''''Malley, Orange County Health Care Agency, P Ptomey, J Kempf, K Haught, MD, R Purves, MS, C Sanchez, Tulare County Health and Human Svc Agency, P Kriner MPH, K Lopez, Imperial County Public Health Dept, Los Angeles County Dept of Public Health Novel H1N1 Team, L Ward, MA, V Williams, L Morgan, MPH, San Bernardino County Dept of Public Health, V Belmusto, MD, C Lockett, PhD, G Trochet, MD, Sacramento County Dept of Health and Human Svcs, F Schwartz, MD, A Goel, MD, S Cronan, M Cuevas, Marin County Dept of Health and Human Svcs, California; L Bondeson, MS, Portland Public Health Div, K Gensheimer, MD, P Smith, PhD, D Guppy, L Webber, Maine Dept Health and Human Svcs; B Gardiner, Baltimore County Dept of Health, S Smyth, Prince George''''''''''''''''s County Health Dept, A Chu, MHS, Maryland Dept of Health and Mental Hygiene; MC McKinlay, BD Stokich, Washoe County Health District, B Doman, MPH, Southern Nevada Health District; L McHugh, MPH, J Horner, MSN, New Jersey Dept of Health and Senior Svcs; T Luna, MSN, New Mexico Dept of Health; EJ Clement, MSN, R Garg, MBBS, New York State Dept of Health; CA Browning, MS, Rhode Island Dept of Health; and JF Halpin, MD, KJ Cummings, MD, RL Ehrenberg, MD, LJ Delaney, MS, MJ Keifer, MS, JA Decker, MS, B Bernard, MD, and A Weston, PhD, National Institute for Occupational Safety and Health, CDC.

♦ Comentario y resumen objetivo: Dr. Ricardo Ferreira

lunes, 29 de junio de 2009

Carta Direccion HUAP Por Conflicto Medicos UTI

Santiago, 27 de Junio de 2009.

Sr.
Rodrigo Hernández N.
Director Subrogante Hospital de Urgencia de la Asistencia Pública.
PRESENTE.


Nos dirigimos a UD. con el objeto de manifestar nuestra grave preocupación frente a los sucesos que han ocurrido en los días previos y que dicen relación con la ausencia de personal médico especializado en la Unidad de Tratamiento Intensivo (UTI) de nuestro Hospital y la forma discrecional de cómo se ha decidido aumentar el número de camas según se expondrá a continuación:

El día jueves 25 de Junio de 2009 un grupo de residentes en reunión con el Sub-Director médico doctor Mario Henríquez, informó que la ampliación del número de camas de la UTI de 12 a 15 no era técnicamente aceptable, esto basado en la norma establecida por la Sociedad de Medicina Intensiva de Chile y la práctica habitual en Clínicas y otros Hospitales Públicos, siendo especialmente delicada la situación de nuestra institución donde se encuentran pacientes de extrema gravedad, decisión que sin duda podría poner en peligro la vida de los pacientes aquí hospitalizados. Frente a tan complejo escenario, hubo un compromiso de volver a estudiar esta medida y sus posibles soluciones, ya que se manifestó la existencia de una eventual renuncia masiva de los residentes, quienes muy afectados con la decisión quieren evitar comprometer su responsabilidad profesional y ética frente a cualquier caso de riesgo por la falta de servicio que pudiese existir por parte de nuestra institución.

No obstante nuestras advertencias y aprehensiones, se comunicó el día de ayer a algunos de los residentes que se reunieron con la Dirección, que la medida se implementaría de todas formas.

Debemos manifestar nuestro más profundo desacuerdo con la decisión adoptada, particularmente cuando en el día de hoy sólo hay un residente para atender a quince pacientes críticos en circunstancias que el país enfrenta una crisis sanitaria por todos conocida.

Nos asiste el más absoluto convencimiento avalado en nuestra experiencia y ética profesional, que enfrentamos una gravísima situación, que de mantenerse comprometerá indudablemente nuestra institución y sus profesionales. Por eso, no sólo hemos advertido las consecuencias nefastas que esta medida puede acarrear, el compromiso ético y profesional con nuestra institución nos ha llevado a plantear soluciones concretas y que perduren en el tiempo. Es por ello que insistimos en que se debe ampliar la capacidad de nuestra UTI a 18 camas totales, pero con la contratación del personal necesario para garantizar una atención ética y técnicamente apropiada. Esto requiere, por cierto, la contratación de un tercer residente permanente en la UTI, lo que sin duda traerá significativas ventajas, a saber; ahorro de aproximadamente 200 millones de pesos mensuales en pago de servicios de UTI externos, la posibilidad de transformar la Unidad en un Centro de Investigación y Formación Docente, el mejoramiento en la calidad de la atención profesional a los pacientes y la disminución de las enfermedades laborales de nuestro personal médico por su extenuante y estresante carga de trabajo.

Hacemos presente, que de no ser oídas nuestras advertencias y aprehensiones y en consideración a las graves consecuencias que esta medida traerá, defenderemos con fuerza la actuación de los profesionales que trabajan en UTI, manifestando desde ya que no les asiste responsabilidad civil, penal, administrativa y de ninguna otra índole, que diga relación o que surjan a raíz o con ocasión de esta medida discrecionalmente adoptada.

Se despide atentamente,



Rodolfo Santander C. Emilio Villalón Ricardo Peña G.
Presidente AMAP. Secretario AMAP Tesorero AMAP

CC. Álvaro Erazo,
Ministro de Salud.
CC. Jorge Lastra,
Jefe de Servicio Salud Central
CC. Alejandra Rodríguez W.
Directora HUAP
CC. Mario Henríquez
Sub Director HUAP
CC. Víctor Muñoz D.
Jefe Servicio UTI (HUAP)
CC. Archivo AMAP.

Conflicto Medicos UTI

Estimados colegas:
La presente tiene por objeto informar a Uds. la situacion actual en la UTI del HUAP.
De todos es sabido que hace tiempo se necesita mayor capacidad de dicha unidad, esto se ha tratadp de paliar inicialmente aumentando el numero de camas de 8 a 12, eliminando las 6 camas de la unidad coronaria.Se dijo que los paciente coronarios serian colocados en la u. coronaria recientemente abierta en el HSBA, sin embargo todos hemos visto que ello no siempre es facil, ya que cuando dicha unidad esta llena simplemente no es su problema. La segunda medida fue aumentar el turn over o rotacion de los pacientes, situacion que conlleva riesgos tanto para los pacientes como para los residentes. A muestra un boton: una paciente recientemente sobrevivio un grave accidente , tras prolongada estadia en uci (2 meses) fue traslada en buenas condiciones a otro servicio donde fallecio inesperadamenre tras 4 horas. A la mañana siguiente carabineros, obedeciendo una orden de investigar emanada de la fiscalia correspondiente,se apersono en la UTI del Huap e interrogo a uno de los residentes.De acuerdo a la legislacion actual la responsabilidad es del personal y la institucion no tiene obligacion alguna de defenderlo, de hecho habitualmente se usa al afectado de cabeza de turco para satisfacer a los demandantes y a la morbosidad de los medios de comunicacion.
La ultima medida: inconsulta, discrecional, abusiva, fue aumenter la dotacion de camas de 12 a 15, violando claramente las propias normas ministeriales y la recomendacion de la soc. de intensivo, se aumento el personal de enfermeras, auxiliares, paramedicos pero se rehuso a incrementar personal medico excepto por 22hrs a cargo del Dr. Patricio Gonzalez, que no cubre noches, ni fines de semana , ni vacaciones, y el Dr. Eduardo Chavez, ex-jefe de la unidad, como articulo44.Esto significa en terminos reales un aumento de la carga de trabajo de 32% para cada residente.Ello necesariamente redundara en una caida inaceptable de la calidad de atencion de los pacientes, un mayor riesgo de sdr. de burned out, licencias, permisos ,etc.Amen de la evidente injusticia de efectivamente reducir nuestros salarios.Ante tan grave situacion y ante la negativa de la jefatura local, se solicito una entrevista con el SubDirector quien escucho nuestra preocupacion y se comprometio a consultar con las direccion la suspension de la medida hasta encontrar una solucion al problema agravado por la falta de varios residentes(vacaciones, postnatales,permisos,enfermedad etc), sin embargp la situacion se agravo mucho el viernes, en una sorpresiva reunion, a la cual no fue invitada la AMAP,la direccion comunica a lgunos residentes que la medida va y no se reboca.Adicionalmente uno de los residentes, que habia señalado su decision de renunciar, fue amenazado gravemente,se le dijo que seria perseguido y que por años no encontraria trabajo...Ante tan grave cuadro la AMAP se mantuvo en contante contacto y consulta, con la colaboracion de la firma LEGASALUD (especialisatas en defensa de medicos por asuntos de negligencia y responsabilidad profesional)entregamos una carta documento(arch. Adjunto), con copia a todas las autoridades sectoriales,donde precisamos que en adelante NINGUN ASOCIADO a la AMAP aceptara responsabilidad alguna por falta de servicios atribuible a HUAP o SSMC.Se trabaja aceleradamente en un protocolo para que cada socio vaya dejando constancia, testimonio, de las irregularidades que toleramos a diario y que claramente son de riesgo (falta de TAC, personal(un jefe de turno ababandonado a su suerte,etc.))Dado el tenor de la situacion se apersonaron en el HUAP: la Dra Maria Teresa Chadwick(subdirectora del SSMC), Mario Henriquez, subdirector Huap, Rodrigo Hernandez director Huap( como suplente),Alejandro Santander,Presidente AMAP, Emilio Villalon Secretario Gral AMAP( Dr Pña con licencia medica por enf) y el asesor juridico de AMAP( asignado a esta por LEGASALUD).En improvisada reunion se acordo detener las medidas decididas por la AMAP y los residentes de UCI a la espera de las soluciones que la autoridad se comprometio a buscar.Como dijo uno de los directivos de la AMAP no es nuestra intencion amenazar, pero se debe entender con claridad que ejerceremos todas las medidas necesarias, pues ese es nuestro compromiso, nuestra promesa a los asociados de la AMAP.

Directiva AMAP

miércoles, 24 de junio de 2009

Médico, cúrate a ti mismo"

Médico, cúrate a ti mismo"
Dr. Juan Pablo Beca

El 13 de Diciembre pasado el Prof. Dr. Diego Gracia Guillén dictó en el Instituto de España, Madrid, la conferencia inaugural del año académico 2004 con el título "Medice, cura te ipsum". La conferencia está publicada por la Academia de España y Real Academia Nacional de Medicina en un libro con el mismo título y el subtítulo "Sobre la salud física y mental de los profesionales sanitarios".

Diego Gracia, considerado un maestro de la Bioética hispanoamericana, ha estado muchas veces entre nosotros en diversos cursos y conferencias. Su aporte fundamental fue la dirección del curso de Magíster en Bioética dictado en la Universidad de Chile bajo la organización del Programa Regional de Bioética para América Latina y el Caribe entre los años 1996 y 1999. Ha continuado después en permanente contacto con varios de nosotros, prolongando así su valioso aporte al desarrollo de la disciplina en Chile.

El tema que ahora desarrolla es un análisis histórico, cultural y filosófico del aforismo "médico, cúrate a ti mismo" y su relación con la crisis de la medicina moderna, ultra especializada, tecnificada y deshumanizada, que coincide con una pérdida del sentido propio de esta "profesión de ayuda". Lo anterior explica el alarmante aumento del síndrome de desgaste profesional o burnout syndrome. Este síndrome, del cual se están recién precisando sus conceptos y criterios diagnósticos, se presenta con incidencia entre 10 y 60% según las especialidades, y su magnitud no ha sido aún estimada en nuestro medio.

Destaca Diego Gracia que la medicina, como profesión de ayuda, exige de quien la ejerce no sólo conocimientos y habilidades sino también, y quizá principalmente, actitudes humanas y humanizadoras. Esto tiene la alta ventaja de la implicación emocional y de generar enormes satisfacciones. Pero a la vez, cuando las cosas van mal, como a veces ocurre inevitablemente, el desgaste emocional es enorme. ¿Porqué ocurre y cómo puede evitarse este desgaste y agotamiento?.

Ya en los escritos hipocráticos se plantea que quien no tiene un cuerpo en buenas condiciones no puede curar, y los evangelios (Lc 23,39, Mc 15,30, Mt 27,40) muestran a Jesús desafiado con la misma sentencia acusatoria "cúrate a ti mismo" que también se traduce como "sálvate a ti mismo". Diego Gracia analiza esta expresión desde cinco contextos: teológico: sálvate a ti mismo, médico-hipocrático: cúrate a ti mismo, filosófico-socrático: conócete a ti mismo, psicoanalítico: analízate a ti mismo, y el contexto profesional: cuídate a ti mismo.
Es imposible en una columna breve desarrollar estas perspectivas, pero su sola mención debe llevar a pensar que el médico, y todo profesional de la salud, necesita tener incorporadas, como carácter o virtudes personales ciertas condiciones de valores, equilibrio y salud mental para ser capaz de ayudar a otros en sus propios procesos de curación.

La medicina está en contacto con lo más problemático del ser humano: el fracaso, el dolor, la enfermedad, la finitud, la muerte. El aumento del burnout, mencionado más arriba, obedece a causas variadas. Coincide con el aumento de la tecnología y con ella de los conflictos médicos y morales propios del inicio y del final de la vida. Pero también con el desarrollo de los derechos civiles, del feminismo, los derechos de las minorías y de los enfermos. Así Las decisiones médicas necesitan considerar las opiniones, criterios y valores de los enfermos, para lo cual los médicos están habitualmente muy poco preparados. De esta manera las decisiones médicas son a la vez decisiones morales y ante estos conflictos de valor se produce siempre angustia a la cual se responde psicológicamente con mecanismos de defensa como negación, ira, racionalización y agresividad.

Por parcelada y tecnificada que esté la profesión médica, la enfermedad, el sufrimiento y la muerte seguirán presentes, y los médicos seguirán atendiendo a las personas necesitadas de ayuda. Manejar estas situaciones sin gran desgaste personal exige no sólo madurez técnica, psicológica y ética, sino también humana y existencial. El médico ha de ser así una persona muy sana espiritual y existencialmente, o no será capaz de ayudar sino muy parcialmente a los demás.

La solución de la crisis de la medicina moderna y su consecuente aumento del burnout es entonces educar a los profesionales para que sepan manejar todas estas cuestiones de modo adecuado, sin demasiada incertidumbre, sin tanto desgaste personal, con autocontrol y con bajos niveles de angustia. Se trata de la enseñanza de conocimientos y habilidades en humanidades y en Bioética. Como concluye Diego Gracia en su libro, "esto es hoy posible, deseable y necesario, porque si un ciego guía a otro ciego, ambos dos caerán en el hoyo (Mt 15,14)"

NOTA:

El texto completo del Prof. Diego Gracia está disponible para su adquisición, con la autorización personal del autor, en Estudio Print, Facultad de Medicina Clínica Alemana-Universidad del Desarrollo

Factores causales de crisis y que amenazan la vocación médica

Factores causales de crisis y que amenazan la vocación médica

Félix Muñoz Cantó

El ejercicio de la medicina ha cambiado ostensiblemente en los últimos cuarenta años, viéndose sometido a tensiones de diversa índole, en un contexto social caracterizado por el cambio incesante. Son innumerables los artículos nacionales e internacionales que recientemente han informado sentimientos de frustración, desencanto, pérdida de estatus e insatisfacción, presentismo y síndrome Burnout en los profesionales médicos (1, 2, 3, 4, 5). En los países donde se ha estudiado esta situación se describen variadas fuentes de acoso, con algunos matices locales, llegando a emitirse las expresiones de “crisis” o “profesionalismo acechado” (6, 7, 8). Sus causas parecen relacionarse tanto con factores generales provenientes de fuentes generales exteriores e interiores (9, 10), y además locales, referidas estas últimas a condiciones laborales propias de cada lugar o país.
Las fuentes generales exteriores son de diferente índole, incluyendo:

1° Factores modificadores del contexto socio-cultural tales como el postmodernismo (11,12,13,14,15) que ha puesto en jaque los metarrelatos que la modernidad se ha forjado para interpretar y normar la realidad, produciendo cambios en el paradigma científico que sustenta el cuerpo del conocimiento profesional y el concepto de legitimidad-autoridad, dando paso a indeterminismo, complejidad, incertidumbre, superficialidad, ambivalencia, socavando los cimientos del profesionalismo tradicional. A su vez el modelo neoliberal, que observa con desconfianza al ideario profesional, en cuya autonomía encuentra un obstáculo a la introducción de reformas sanitarias. El desarrollo tecnológico, que eleva los costos y lleva a la creciente automatización en espera que los individuos se conviertan en funcionarios técnicos, alejándolos de los problemas generales más acuciantes. La revolución informática por otra parte cuya gran difusión y facilidad de acceso determina que el público se encuentre más informado y sea más demandante. Los megacentros sanitarios también han influido y que prácticamente han acabado con la actividad médica privada, transformando los pacientes en clientes o usuarios.

2° Acusaciones contra la profesión, apreciándose una progresiva judicialización que cuestiona su prestigio, aduciendo falta de compromiso social, énfasis en la tecnología y primacía de intereses económicos.

3° Acoso de agentes exteriores que ejercen presión indebida, y entre los cuales deben destacarse los propios gobiernos, que tiñen monocromáticamente los cargos de poder al margen de las capacidades formativas.

Otras fuentes exteriores son los proveedores de equipamiento, insumos y medicamentos, los consumidores y otros grupos profesionales como enfermeras, nutricionistas, matronas y fisioterapeutas que suelen ocupar cargos jerárquicos en la administración de los hospitales públicos, desplazando a los médicos, habituales jefes del equipo de salud, como sucede en nuestro medio.

Las fuentes generales interiores son las que generan de preferencia actitud inadecuada. Deben considerarse:

1º El posicionamiento de los diversos órganos de la profesión, como las sociedades científicas, gremiales, los de reconocimiento de las competencias, de concesión de licencias y sindicales, cuyos intereses y desplazamientos suelen ser de carácter cientificista, de organización, económicos o políticos.

2º Disputas de áreas jurisdiccionales entre no especialistas, especialistas y sub-especialistas, relacionadas con la organización sanitaria, eficiencia, reconocimiento social y económico, cambios demográficos, posibilidades de estudios y de empleo de tecnología.

3º relaciones entre médicos convencionales y los que se adhieren a prácticas no convencionales, alternativas o complementarias.

4º Desarrollo de nuevos esquemas de organización-gestión de las organizaciones sanitarias, generando diferentes intereses, como sucede entre médicos gestores y clínicos, empleadores y empleados.

5º La introducción de guías clínicas y protocolos de actuación, que como herramienta son de gran utilidad, pero mal empleadas por los administradores amenazan la autonomía y la experiencia.

Las fuentes locales se refieren a las condiciones de cada país o lugar donde se lleva a cabo el acto médico. De cómo y dónde se realiza, de otras obligaciones asistenciales, del apoyo de recursos, del propio retorno económico, la carga administrativa y disposiciones reglamentarias. De esta manera entre médicos y pacientes se interponen diversas organizaciones, hospitales, clínicas, mutuales, megacentros, laboratorios, etc., poderes según los cuales deben regirse. La vocación se encuentra amenazada, en tanto el enfermo es diagnosticado y tratado de manera superficial. Por otra parte las reformas sanitarias desarrolladas sin un estudio acabado y generalmente satisfaciendo modelos políticos no consensuados y aceptados globalmente, actúan aumentando la insatisfacción de médicos y pacientes. Importante es la consideración de que las reformas sanitarias sólo pueden tener éxito cuando hay detrás de ellas una ética eficaz (16).

En resumen, los acosos exteriores, interiores y locales son causa de insatisfacción, que amenazan la vocación del profesional médico, observándose variados indicios de desprofesionalización tales como: limitación de la autonomía, deterioro de la credibilidad social, baja autoestima, primacía por los intereses económicos, estrés laboral y menor compromiso ético.

Adquiere así importancia recuperar el ideario profesional aclarando las falacias y acusaciones y por sobre todo promover y fomentar el profesionalismo.

BIBLIOGRAFÍA
1. Gómez J. A.: Ética en medicina crítica. Ed.Triacastela 2002. Madrid, España.
2. Gyarmati G.: La medicina en la encrucijada. Rev Med Chile 1997; 125: 706-709.
3. Gracia D.: profesión médica, investigación y justicia sanitaria. Ed. El Buho Ltda, 1998, Santa Fé de Bogota, Colombia.
4. Smith R.: Why are doctors so unhappy?. BMJ 2001; 322: 1073-1074.
5. Rojas R.: Enfoque del presentismo en empresas de salud. Ciencia & Trabajo 2007; 9 (N° 24): 61-63.
6. Román O.: La crisis de la profesión médica, sus causas y perspectivas cambio Edición 2001, Santiago de Chile.
7. Pardell H.: ¿Tiene sentido hablar de profesionalismo hoy? . Educación Médica 2003; 6 (2): 63-80.
8. Sabah D.: La crisis de la medicina interna. Rev Med Chile 1996; 124:1524-1527.
9. Pardell H.. ¡Qué significa ser medico, hoy? Med Clin (Barc) 2007, 129 (1). 17-22
10. Román O.: La profesión médica. Su evolución y cambio en el nuevo milenio. Ed. 2007, Santiago de Chile.
11. Lyotard J-F.: La posmodernidad. Ed. Gedisa, S A, 1986. Barcelona, España.
12. Hopenhayn M.: ni apocalípticos, ni integrados. Ed. Fondo de Cultura Económica,1994, Santiago de Chile
13. Roa A.: Modernidad posmodernidad. Ed. Andrés Bello 1995.Santiago, Chile.
14. Vattimo G.: El fin de la modernidad. Ed. Gedisa 2000. Barcelona, España.
15. Rivera J.: Filosofía y globalización. Fondo Ed Pedagógico San Martín 2004. Lima, ,Perú.
16. Jaspers K.: La práctica médica en la era tecnológica. Ed. Gedisa 1998. Barcelona, España.
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