13 de Marzo de 2012
Se trata de imágenes inéditas que tienen un alto valor histórico y patrimonial
Cineasta español amenaza con quemar y enterrar material visual de 1973
El documentalista filmó los campos de concentración de Pisagua y Chacabuco entre 1973 y 1974. Obtuvo así imágenes inéditas y un registro que hoy reviste un gran valor histórico y patrimonial.
El cineasta español Miguel Herberg comunicó, a través de su blog, que al quedar decepcionado por la falta de recursos para el financiamiento de su trabajo -que documenta el periodo final del gobierno de Salvador Allende y los campos de concentración, como Pisagua- procederá a quemar ese material y posteriormente a enterrarlo el próximo 23 de marzo en el Cementerio de Arte de Morille.
Antes de aquello, asegura que expondrá en la Sala Gallo de Salamanca, Esapaña, desde el día 19 al 23 de marzo, todos los documentos, fotografías y películas rodadas en Chile en los años 1972-1974.
El documentalista filmó los campos de concentración de Pisagua y Chacabuco entre 1973 y 1974. Obtuvo así imágenes inéditas y un registro que hoy reviste un gran valor histórico y patrimonial.
Al conocer la noticia, el Museo de la Memoria y la Cineteca Nacional intentan convencer al cineasta para que no destruya el material, consignó Radio Cooperativa.
“Un acto dramático de un artista, que yo quisiera que no se realizara, pero lo que no me parece es emprenderlas contra Miguel Herberg, sino que pedirle cuentas a quien corresponde acerca de por qué este material no se guardó, no se preservó y no lo conoció la sociedad chilena”, dijo por su parte la abogada Carmen Hertz.
CHILE 73 EXTRACTO – Miguel Herberg from Miguel Herberg on Vimeo.
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miércoles, 14 de marzo de 2012
jueves, 8 de marzo de 2012
Encrucijada de Chile bajo un gobierno con cierta incapacidad de gobernar
Encrucijada de Chile bajo un gobierno con cierta incapacidad de gobernar ELMERCURIODIGITAL 7.3.12
OPINIÓN de Ernesto Carmona
Como ocurrió en el conflicto estudiantil 2011, la estrategia político-mediática del gobierno de Sebastián Piñera apunta "a dividir para reinar”, está vez en Aysén, región patagónica situada en línea recta a unos 1.680 km al sur de Santiago, pero accesible para camiones por la Patagonia argentina en un trayecto de 1.933 km.
"División entre dirigentes impide fin de bloqueos en Aysén. Los líderes sociales y gremiales de la zona continuarán hoy debatiendo para alcanzar una postura común ante el gobierno", reza este martes el titular de La Tercera, de Alvaro Saieh, mientras El Mercurio, de Agustín Edwards, asegura hoy: "Diferencias entre aiseninos traban acuerdo con el Gobierno para retomar el diálogo".
Un titular más sintonizado con la realidad real –no virtual- en los únicos dos grandes diarios políticos de circulación nacional -coincidentes con la ideología gobernante- podría haber dicho “Intransigencia del gobierno bloquea solución en Aysén”, cuyos habitantes de todos los colores políticos –gobiernistas, de oposición e independientes- bloquearon hace casi un mes los caminos y puentes de la Región 11ª para llamar la atención del gobierno y conducirlo a un diálogo serio por sus reivindicaciones regionales antes de la llegada del otoño-invierno, que ya se hizo presente en la zona. Pero el gobierno pretende arrodillarlos antes de empezar a conversar.
Los ayseninos redujeron y regularon sus bloqueos, a la espera de conversaciones, pero saben que si levantan el movimiento quedan desarmados. La reunión del lunes con el subsecretario de la Presidencia, Claudio Alvarado, terminó de nuevo a fojas cero, pero con el gobierno adoptando el rol de víctima de una supuesta intransigencia y explotando el desabastecimiento generado por el propio conflicto, que impidió ayer la reanudación de clases porque no hay combustible para calefaccionar las escuelas.
Emulando la rebelión transversal del año pasado en la más austral Punta Arenas, desatada cuando el gobierno aumentó el precio del gas que más tarde tuvo que revertir, los ayseninos reclaman mejores condiciones de vida, salarios de sobrevivencia y un precio subsidiado de los combustibles, en un total de 10 peticiones, que incluyen salud y otros temas. Un año después, lo único logrado en Punta Arenas fue conservar el precio del gas, pero alzado por el índice inflacionario que no se aplica a los salarios.
Ayer, los aysesinos permitieron el ingreso desde Argentina de seis camiones con alimentos a Coyhaique y Puerto Aysén, donde hoy un paquete de cigarrillos vale más de 8 dólares y el litro de diesel más de 4. La Moneda, que ya envió tropas de choque de Carabineros a la zona, amenaza con la Ley de Seguridad Interior del Estado, que en teoría conduciría a la cárcel a casi todos los habitantes locales, unas 100.000 personas excluidos los turistas, según el Censo 2002.
El Movimiento Social de Aysén lleva adelante un reclamo denominado “Tu problema es mi problema”:
• Reducir precios de combustibles (diesel, bencina, parafina, gas, leña).
• Salud de calidad (especialistas e infraestructura tecnológica como diálisis).
• Equidad laboral (sueldo mínimo regional, asignación nivelada de zona, estabilidad para servidores públicos).
• Plebiscito o consulta vinculante para que sea la región quien decida construcción de represas y respaldo a Aysén como reserva de vida de la Tierra.
• Universidad pública regional de calidad y formación académica según intereses y necesidades de Aysén.
• Regionalización de recursos naturales (agua, hidrobiología, minería, silvo-agropecuarios).
• Medidas urgentes para preservar la pesca artesanal, amenazada por políticas públicas en beneficio de grandes industriales que exterminan recursos hidro-biológicos, con entrega de derechos de pesca y recursos bentónicos a 3.000 pescadores de la región.
• Rebaja en costos de canasta básica (electricidad, agua, alimentos esenciales).
• Pensión regionalizada para adultos mayores y personas con capacidades diferentes.
• Rutas de acceso para pequeños y medianos campesinos.
Marco político
Todo esto ocurre al regreso de vacaciones, justo cuando Adimark dio las cifras de aprobación (33%) y desaprobación del Presidente (58%) al cumplirse dos años y la mitad de su gestión. La adhesión al gobierno cayó de 35% a 31% y la desaprobación aumentó a 61%. La mayor desaprobación a Piñera está en los encuestados de 36-55 años, y los de 18-24 años, que son los electores más enigmáticos desde que se aprobó la inscripción automática y voto voluntario. El estrato que mas rechazo muestra es el segmento socioeconómico medio.
Los guarismos presentan un hecho muy curioso: la aprobación de seis ministros más que duplica a la del Presidente, por encima de 70%, mientras el único subalterno menos aceptado que su jefe es Harald Beyer, de Educación, con sólo 31% de aprobación. La ministra mejor evaluada es Carolina Schmidt, del Servicio Nacional de la Mujer, con 78%. Pero es una “independiente” que todavía no ha sido fichada por la Unión Demócrata Independiente (UDI) ni por Renovación Nacional (RN), los dos partidos de derecha en el gobierno. La siguen Laurence Golborne-Obras Públicas (76%) y Luciano Cruz Coke-Cultura, Andrés Allamand-Defensa y Evelyn Matthei-Trabajo (los tres con 74%). Más abajo, siguen Catalina Parot-Bienes Nacionales (73%), Felipe Larraín-Hacienda (65%) y el resto del gabinete.
Por otra parte, la llamada “clase política” más bien empeora su nivel de aceptación: la gobernante Coalición por el Cambio (UDI-RN) cayó a 26%, su desaprobación se mantuvo en 59%, en tanto la Concertación mantiene sus bajas evaluaciones, 18% que la aprueba, contra 70% que la desaprueba.
Las evaluaciones del Congreso tampoco mejoran: 23% aprueba a la Cámara de Diputados y 67% la desaprueba. El Senado tiene 26% de aprobación y 63% de desaprobación.
Está prácticamente aceptado que el (o la) presidenciable de la derecha saldrá del gabinete y hoy Schmidt es la mejor eventual competidora de la silenciosa Michelle Bachelet. Hoy es probable que haya combate electoral presidencial de mujer a mujer, pero aún no está claro si Bachelet representará a la desfallecida Concertación, que la considera su segura esperanza de resurrección política.
Y aquí se presenta un problema, observado anoche por el analista Alejandro Guillier, de TV La Red: Como las elecciones presidenciales y parlamentarias son en noviembre 2013, por la situación descrita por las encuestas parece imposible que esta vez no haya primarias en serio para designar candidatos, pues nadie aceptaría que sean designados por las cúpulas político-partidarias. Y, por añadidura, en octubre 2012 hay elecciones municipales que pondrán a prueba todo el sistema político chileno, con su atuendo binominal en las presidenciales y parlamentarias, más la incógnita de unos 5 millones de nuevos electores cuya preferencia -si es que votan- constituyen realmente un misterio que podría no resultar aclarado en las municipales.
Un punto señalado por el director de la encuestadora Adimark, Roberto Méndez, es que los ministros mejor evaluados probablemente deberían abandonar sus cargos de aquí a unos 6 meses, para tener tiempo de darse a conocer en las primarias presidenciales internas de la derecha, prácticamente encima de las municipales. Y esta hégira masiva de los secretarios de Estado mejor evaluados debilitaría aún más al gobierno de Piñera.
El férreo control duro de la UDI sobre el gobierno de un Presidente RN añade otros ingredientes -todavía imprevisibles- al alejamiento presidencial de las grandes masas que lo llevaron a un cargo donde no parece ejercer todo el poder, mientras se manifiestan nuevos conflictos -como el de los pescadores artesanales por sus cuotas de captura y las reivindicaciones de la nortina Calama, cercana a los yacimientos de cobres, en la misma línea que Aysén-, además del recrudecimiento de las movilizaciones más “viejas”, como el movimiento estudiantil, que comenzó a reinstalarse este lunes con la vuelta a clases.
Otro aspecto curioso es que Chile presenta buenos resultados macro-económicos -bajo desempleo y alto crecimiento-, como una ínsula en medio de la crisis financiera mundial, pero el gobierno no capitaliza estos guarismos en popularidad, sino sus ministros, probablemente por el efecto “populista” y sectorial de algunas medidas gubernamentales como el post natal de 6 meses, que encumbró a la ministra Schmidt. Aysén presenta una alta tasa de crecimiento, pero no se refleja en la distribución del ingreso a escala regional, lo mismo que en Calama, y tampoco a nivel nacional.
*Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, es autor de “Yo, Piñera”.
OPINIÓN de Ernesto Carmona
Como ocurrió en el conflicto estudiantil 2011, la estrategia político-mediática del gobierno de Sebastián Piñera apunta "a dividir para reinar”, está vez en Aysén, región patagónica situada en línea recta a unos 1.680 km al sur de Santiago, pero accesible para camiones por la Patagonia argentina en un trayecto de 1.933 km.
"División entre dirigentes impide fin de bloqueos en Aysén. Los líderes sociales y gremiales de la zona continuarán hoy debatiendo para alcanzar una postura común ante el gobierno", reza este martes el titular de La Tercera, de Alvaro Saieh, mientras El Mercurio, de Agustín Edwards, asegura hoy: "Diferencias entre aiseninos traban acuerdo con el Gobierno para retomar el diálogo".
Un titular más sintonizado con la realidad real –no virtual- en los únicos dos grandes diarios políticos de circulación nacional -coincidentes con la ideología gobernante- podría haber dicho “Intransigencia del gobierno bloquea solución en Aysén”, cuyos habitantes de todos los colores políticos –gobiernistas, de oposición e independientes- bloquearon hace casi un mes los caminos y puentes de la Región 11ª para llamar la atención del gobierno y conducirlo a un diálogo serio por sus reivindicaciones regionales antes de la llegada del otoño-invierno, que ya se hizo presente en la zona. Pero el gobierno pretende arrodillarlos antes de empezar a conversar.
Los ayseninos redujeron y regularon sus bloqueos, a la espera de conversaciones, pero saben que si levantan el movimiento quedan desarmados. La reunión del lunes con el subsecretario de la Presidencia, Claudio Alvarado, terminó de nuevo a fojas cero, pero con el gobierno adoptando el rol de víctima de una supuesta intransigencia y explotando el desabastecimiento generado por el propio conflicto, que impidió ayer la reanudación de clases porque no hay combustible para calefaccionar las escuelas.
Emulando la rebelión transversal del año pasado en la más austral Punta Arenas, desatada cuando el gobierno aumentó el precio del gas que más tarde tuvo que revertir, los ayseninos reclaman mejores condiciones de vida, salarios de sobrevivencia y un precio subsidiado de los combustibles, en un total de 10 peticiones, que incluyen salud y otros temas. Un año después, lo único logrado en Punta Arenas fue conservar el precio del gas, pero alzado por el índice inflacionario que no se aplica a los salarios.
Ayer, los aysesinos permitieron el ingreso desde Argentina de seis camiones con alimentos a Coyhaique y Puerto Aysén, donde hoy un paquete de cigarrillos vale más de 8 dólares y el litro de diesel más de 4. La Moneda, que ya envió tropas de choque de Carabineros a la zona, amenaza con la Ley de Seguridad Interior del Estado, que en teoría conduciría a la cárcel a casi todos los habitantes locales, unas 100.000 personas excluidos los turistas, según el Censo 2002.
El Movimiento Social de Aysén lleva adelante un reclamo denominado “Tu problema es mi problema”:
• Reducir precios de combustibles (diesel, bencina, parafina, gas, leña).
• Salud de calidad (especialistas e infraestructura tecnológica como diálisis).
• Equidad laboral (sueldo mínimo regional, asignación nivelada de zona, estabilidad para servidores públicos).
• Plebiscito o consulta vinculante para que sea la región quien decida construcción de represas y respaldo a Aysén como reserva de vida de la Tierra.
• Universidad pública regional de calidad y formación académica según intereses y necesidades de Aysén.
• Regionalización de recursos naturales (agua, hidrobiología, minería, silvo-agropecuarios).
• Medidas urgentes para preservar la pesca artesanal, amenazada por políticas públicas en beneficio de grandes industriales que exterminan recursos hidro-biológicos, con entrega de derechos de pesca y recursos bentónicos a 3.000 pescadores de la región.
• Rebaja en costos de canasta básica (electricidad, agua, alimentos esenciales).
• Pensión regionalizada para adultos mayores y personas con capacidades diferentes.
• Rutas de acceso para pequeños y medianos campesinos.
Marco político
Todo esto ocurre al regreso de vacaciones, justo cuando Adimark dio las cifras de aprobación (33%) y desaprobación del Presidente (58%) al cumplirse dos años y la mitad de su gestión. La adhesión al gobierno cayó de 35% a 31% y la desaprobación aumentó a 61%. La mayor desaprobación a Piñera está en los encuestados de 36-55 años, y los de 18-24 años, que son los electores más enigmáticos desde que se aprobó la inscripción automática y voto voluntario. El estrato que mas rechazo muestra es el segmento socioeconómico medio.
Los guarismos presentan un hecho muy curioso: la aprobación de seis ministros más que duplica a la del Presidente, por encima de 70%, mientras el único subalterno menos aceptado que su jefe es Harald Beyer, de Educación, con sólo 31% de aprobación. La ministra mejor evaluada es Carolina Schmidt, del Servicio Nacional de la Mujer, con 78%. Pero es una “independiente” que todavía no ha sido fichada por la Unión Demócrata Independiente (UDI) ni por Renovación Nacional (RN), los dos partidos de derecha en el gobierno. La siguen Laurence Golborne-Obras Públicas (76%) y Luciano Cruz Coke-Cultura, Andrés Allamand-Defensa y Evelyn Matthei-Trabajo (los tres con 74%). Más abajo, siguen Catalina Parot-Bienes Nacionales (73%), Felipe Larraín-Hacienda (65%) y el resto del gabinete.
Por otra parte, la llamada “clase política” más bien empeora su nivel de aceptación: la gobernante Coalición por el Cambio (UDI-RN) cayó a 26%, su desaprobación se mantuvo en 59%, en tanto la Concertación mantiene sus bajas evaluaciones, 18% que la aprueba, contra 70% que la desaprueba.
Las evaluaciones del Congreso tampoco mejoran: 23% aprueba a la Cámara de Diputados y 67% la desaprueba. El Senado tiene 26% de aprobación y 63% de desaprobación.
Está prácticamente aceptado que el (o la) presidenciable de la derecha saldrá del gabinete y hoy Schmidt es la mejor eventual competidora de la silenciosa Michelle Bachelet. Hoy es probable que haya combate electoral presidencial de mujer a mujer, pero aún no está claro si Bachelet representará a la desfallecida Concertación, que la considera su segura esperanza de resurrección política.
Y aquí se presenta un problema, observado anoche por el analista Alejandro Guillier, de TV La Red: Como las elecciones presidenciales y parlamentarias son en noviembre 2013, por la situación descrita por las encuestas parece imposible que esta vez no haya primarias en serio para designar candidatos, pues nadie aceptaría que sean designados por las cúpulas político-partidarias. Y, por añadidura, en octubre 2012 hay elecciones municipales que pondrán a prueba todo el sistema político chileno, con su atuendo binominal en las presidenciales y parlamentarias, más la incógnita de unos 5 millones de nuevos electores cuya preferencia -si es que votan- constituyen realmente un misterio que podría no resultar aclarado en las municipales.
Un punto señalado por el director de la encuestadora Adimark, Roberto Méndez, es que los ministros mejor evaluados probablemente deberían abandonar sus cargos de aquí a unos 6 meses, para tener tiempo de darse a conocer en las primarias presidenciales internas de la derecha, prácticamente encima de las municipales. Y esta hégira masiva de los secretarios de Estado mejor evaluados debilitaría aún más al gobierno de Piñera.
El férreo control duro de la UDI sobre el gobierno de un Presidente RN añade otros ingredientes -todavía imprevisibles- al alejamiento presidencial de las grandes masas que lo llevaron a un cargo donde no parece ejercer todo el poder, mientras se manifiestan nuevos conflictos -como el de los pescadores artesanales por sus cuotas de captura y las reivindicaciones de la nortina Calama, cercana a los yacimientos de cobres, en la misma línea que Aysén-, además del recrudecimiento de las movilizaciones más “viejas”, como el movimiento estudiantil, que comenzó a reinstalarse este lunes con la vuelta a clases.
Otro aspecto curioso es que Chile presenta buenos resultados macro-económicos -bajo desempleo y alto crecimiento-, como una ínsula en medio de la crisis financiera mundial, pero el gobierno no capitaliza estos guarismos en popularidad, sino sus ministros, probablemente por el efecto “populista” y sectorial de algunas medidas gubernamentales como el post natal de 6 meses, que encumbró a la ministra Schmidt. Aysén presenta una alta tasa de crecimiento, pero no se refleja en la distribución del ingreso a escala regional, lo mismo que en Calama, y tampoco a nivel nacional.
*Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, es autor de “Yo, Piñera”.
domingo, 4 de marzo de 2012
Grave situación laboral en Hospital Clínico de la Universidad de Chile
Grave situación laboral en Hospital Clínico de la Universidad de Chile
“Muertos de hambre” le dijo un doctor a trabajadores. 28 despedidos que habían participado en movilizaciones. Más de 9 millones gana el Director del J.J. Aguirre y no suben salarios a funcionarios. Se acusa falta de preocupación del Rector de la U. Desde el Hospital dicen que todo está funcionando en orden.
Verónica Rojas no pierde un segundo al comenzar la entrevista. Es la histórica presidenta de la Asociación de Funcionarios del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (Afuch), cargo desde el cual lidera acciones para reivindicar los derechos de sus pares. “Ellos son los que hacen funcionar este Hospital”, sostuvo y mostró una organizada carpeta de documentos para probar las denuncias.
El conflicto entre los funcionarios y las autoridades del mítico “J.J. Aguirre” se arrastra hace décadas. Un comunicado de la Afuch, fechado en julio de 1992, se refiere a la ruptura de la comisión de trabajo con las autoridades. Las razones, trágicamente similares a las que originan los desacuerdos casi veinte años después: denuncias de prácticas anti-sindicales, desigualdad en las remuneraciones e incumplimiento de acuerdos laborales.
Hoy, la asociación de funcionarios volvió a denunciar esos problemas, esta vez avalados por las bondades de la Ley de Transparencia y motivados por un emergente clima de movilización social en el país, donde los derechos comienzan a defenderse con uñas y dientes. Verónica Rojas indicó que “sabemos que al trabajador nunca se le ha regalado nada” y enfatizó que “esa es nuestra convicción para seguir luchando”.
AQUÍ NO FALTA PLATA
Durante noviembre del año pasado, la bulliciosa movilización de los integrantes de la Afuch ocupó atención mediática pese a que todos los ojos estaban puestos en el movimiento estudiantil. Alrededor de mil 200 funcionarios mantuvieron una protesta de tres semanas para exigir el cumplimiento de acuerdos económicos y laborales, el avance en el contrato de funcionarios mantenidos durante años en la precariedad de la categoría de contrata y suplencia -que según la ley no puede exceder los seis meses- y el fin de medidas arbitrarias que perjudican el clima organizacional, como la obligatoriedad de cubrir turnos en días de descanso.
“Hay compañeros que llevan más de 20 años en condiciones jurídicas precarias, como son de contrata y suplencia, pese a que existen más de diez mil cargos vacantes”, detalló Rojas. Añadió que “los abusos de jefatura son desastrosos en términos de obligar a nuestros compañeros, por ejemplo, a hacer turnos en sus días libres. Se les exige que tengan disponible su celular para que vengan a hacer sus turnos de cobertura, que inicialmente eran voluntarios y hoy son obligatorios. Si el funcionario no acata esa instrucción, claramente su contrato se pone en riesgo”.
La movilización de los funcionarios se vio cruzada por una compleja relación con las autoridades del Hospital, liderado por el doctor Carlo Paolinelli. Tras el inicio de la protesta de la Afuch -que durante las tres semanas contempló turnos éticos para impedir el riesgo de los pacientes al interior del establecimiento- una carta del director respondió negativamente a las peticiones.
“Por la presente señalamos a la comunidad del Hospital Clínico Universidad de Chile, que la Dirección recibió el día miércoles 23 de noviembre un pliego de peticiones de la Asociación de Funcionarios (Afuch Hospital) que implicarían para el Hospital un gasto de más de $2.043.000.000 de pesos”, respondió Paolinelli por medio de una carta que se difundió masivamente entre la comunidad funcionaria. Luego, el doctor señaló que esto muestra un “desconocimiento absoluto de la realidad” del recinto y que acceder a dichas demandas implicaría “un suicidio institucional”.
Para Verónica Rojas y los miembros de la organización del Hospital esto fue una burla. “Desde un comienzo, la autoridad trató de ridiculizar nuestro petitorio”, señaló la dirigente. Entre las peticiones económicas, que según Paolinelli ascenderían a más de dos mil millones de pesos, se encuentra la entrega de un bono de 2 UF para fechas especiales, la asignación equivalente a una canasta de Navidad y el respeto de un bono colectivo de 400 mil pesos, acordado con las autoridades en 2007.
En medio de la movilización, un extraño anuncio asustó a los trabajadores: sólo recibirían el pago parcial de su sueldo debido a una supuesta crisis financiera del Hospital, según lo difundido por los medios de comunicación. Así, las versiones sobre el conflicto económico del recinto de salud se propagarían hasta hoy, cuando son inexplicablemente negadas por ellos mismos.
“El Hospital no está en una crisis financiera”, indicaron desde el Departamento de Comunicaciones Corporativas. “El hospital siempre -desde antes y después del cierre del convenio con el Minsal [Ministerio de Salud] en 1994- se ha debido manejar en un equilibrio financiero complejo derivado de su condición de ser el único hospital en Chile de raigambre y gestión pública”.
Aseguraron que deben generar con “el trabajo de su gente” el 97% de su presupuesto, con una pequeña diferencia aportada por la Casa Central de la Universidad de Chile.
Así, resulta complejo encontrar una explicación a la modalidad de pago parcial que recibieron los trabajadores en plena movilización. En tanto, las preguntas sobre la verdadera situación financiera del Hospital seguirían rondando sus cabezas.
“SI EN SUELDOS SE MANIFIESTAN ESAS ABERRANTES DIFERENCIAS, IMAGÍNATE EN EL TRATO”
Un reciente reportaje del diario El Mercurio sacó a la luz las altas remuneraciones del Rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez ($8.554.988 bruto) y el sueldo de la decana de Medicina de la misma institución, Cecilia Carvajal ($9.393.581). Pasó inadvertida la suculenta remuneración del director del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, el mismo que en disputa con los funcionarios del establecimiento alertó de la situación financiera del hospital. Paolinelli, según información pública disponible en la web de la institución, percibe un sueldo bruto de $9.375.741, más alto que el del propio Rector de la reconocida Casa de Bello.
“Insistentemente se nos señalaba que algo estaba pasando en las finanzas de este Hospital; el 70% de los ingresos se van en gastos de remuneraciones”, aclaró Rojas. “Hoy vemos con claridad, a propósito de la Ley de Transparencia, dónde están centrados esos gastos. Ha sido más que sorprendente, por decir lo menos”.
En tanto, Silvia Bascuñán, secretaria de Afuch, apuntó sus críticas a la responsabilidad del rector Víctor Pérez en esta situación. “El Rector se ha mantenido muy al margen con este problema que ha tenido el Hospital y muy al margen también por lo que significa la descentralización del poder en la Universidad; él ha delegado autoridad y autonomía a las distintas facultades, entre ellas el hospital”.
Bascuñán asegura que le parece “inconsecuente que el Rector haya peleado a la par de los estudiantes y haya hablado respecto a la equidad cuando aquí no hay equidad, es cuestión de ver los sueldos de los directivos. También es curioso que haya peleado por el lucro y lo que vemos acá es precisamente eso, lucro”.
En un informe de gestión solicitado por la Afuch, los funcionarios lograron percatarse de que los ingresos por venta de hospitalización del recinto, durante el 2011, alcanzaron los 18 mil millones de pesos -desde el sector público- y 31 mil millones de pesos desde el sector privado que involucra a las Isapres. A esta cifra, cercana a los 50 mil millones, se le deben sumar los 20 mil millones percibidos por atención ambulatoria.
Pese a la información oficial otorgada por el recinto de salud a El Ciudadano, señalando que “al Hospital no le sobran los recursos”, la realidad constatada en los datos obtenidos gracias a la Ley de Transparencia, da cuenta de situaciones contradictorias y los trabajadores lo saben: “Si en los sueldos, que es algo tan sensible, se manifiestan esas aberrantes diferencias, imagínate en el trato aquí, día a día”, declaró Verónica Rojas.
“SON UNOS MUERTOS DE HAMBRE”
A pesar de bajar sus demandas económicas ante la negativa rotunda de las autoridades, los funcionarios de la Afuch se sentaron a dialogar sin pensar que se encontrarían con una nueva sorpresa. Durante las conversaciones, las autoridades les aseguraron que tomarían medidas administrativas contra quienes participaron de la movilización.
“Por supuesto, nosotros les dijimos que frente a esa situación la mesa se rompía. Hubo un malestar generalizado que implicó que los compañeros fueran a la Dirección y fue ahí cuando un médico, que sostenía allí una reunión, se levanta enfurecido a decirnos que nos fuéramos, que volviéramos a nuestro servicio, y otro lo calma y le dice “déjalos, son unos imbéciles, unos muertos de hambre”, contó Rojas. En adelante, Verónica y dos de sus colegas comenzarían una huelga de hambre de cinco días.
Las amenazas explicitadas en ese entonces por la Dirección del Hospital se hicieron efectivas. Durante diciembre del año pasado, 28 funcionarios fueron despedidos, 19 de ellos parte activa de las movilizaciones. La antigüedad en la institución de gran parte de esos funcionarios rondaba los 11 y 15 años y todos tenían buenas calificaciones de su labor. La dirigente aseguró que a muchos se les dijo “que sacaran sus propias conclusiones sobre por qué estaban siendo despedidos”.
Al respecto, el Hospital señaló que “no hay múltiples despidos” ni “despidos masivos” como rezan algunos carteles, pegados en los pasillos. El Departamento de Comunicaciones Corporativas manifestó que “cada fin de año, las jefaturas deben realizar las prórrogas o términos de contrato de los funcionarios a su cargo aplicando criterios técnicos y en concordancia a los estándares de calidad que el servicio y la institución requiera. En el año 2011 no se prorrogaron un total de 33 contratos, es decir, menos del 1% del total de trabajadores”.
Sin embargo, delegados de servicio al interior del Hospital -también participantes del paro- ya fueron notificados de que sus contratos serían establecidos ahora con límites de meses y no con duración de un año, como solía ser. Así, para muchos la estabilidad laboral es sólo hasta mayo o junio de este año.
Para marzo próximo, se contempla un trabajo de comisiones, tal como informó el propio Hospital: “Nuevos acuerdos nacerán como fruto de conversaciones y el trabajo de tres comisiones integradas por funcionarios y directivos”. Sin embargo, la credibilidad de las autoridades ya está vapuleada a juicio de sus trabajadores.
La presidenta de la Afuch manifestó que “para nosotros, esos hechos constituyen prácticas antisindicales. De esa manera ¿quién va a querer asumir la responsabilidad de representar a sus compañeros de trabajo? Son personas que han dedicado su vida a la institución; ellos están vulnerando los convenios de la Organización Internacional del trabajo (OIT), donde hablan del derecho del trabajador a organizarse”.
Para los trabajadores, se volvió más necesario que nunca que el Hospital y la propia Universidad de Chile examinen sus intereses y den espacio a los valores que dicen propugnar. “Definamos qué es lo que queremos de este Hospital universitario; hoy hay una contradicción muy grande. Esto está pasando en la Universidad de Chile, que se ha destacado por sus principios de democracia y participación que hoy están muy deteriorados”, enfatizó Rojas. Y anunció que ya están preparados para un nuevo round durante 2012. “Este va a ser un año tremendamente difícil, donde las decisiones de los trabajadores y estudiantes deben están respaldadas por una convicción tremenda. Entendemos que tendremos que pagar ciertos costos y estamos dispuestos a hacerlo”, aseveró la dirigente.
Por Vanessa Vargas Rojas
El Ciudadano
“Muertos de hambre” le dijo un doctor a trabajadores. 28 despedidos que habían participado en movilizaciones. Más de 9 millones gana el Director del J.J. Aguirre y no suben salarios a funcionarios. Se acusa falta de preocupación del Rector de la U. Desde el Hospital dicen que todo está funcionando en orden.
Verónica Rojas no pierde un segundo al comenzar la entrevista. Es la histórica presidenta de la Asociación de Funcionarios del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (Afuch), cargo desde el cual lidera acciones para reivindicar los derechos de sus pares. “Ellos son los que hacen funcionar este Hospital”, sostuvo y mostró una organizada carpeta de documentos para probar las denuncias.
El conflicto entre los funcionarios y las autoridades del mítico “J.J. Aguirre” se arrastra hace décadas. Un comunicado de la Afuch, fechado en julio de 1992, se refiere a la ruptura de la comisión de trabajo con las autoridades. Las razones, trágicamente similares a las que originan los desacuerdos casi veinte años después: denuncias de prácticas anti-sindicales, desigualdad en las remuneraciones e incumplimiento de acuerdos laborales.
Hoy, la asociación de funcionarios volvió a denunciar esos problemas, esta vez avalados por las bondades de la Ley de Transparencia y motivados por un emergente clima de movilización social en el país, donde los derechos comienzan a defenderse con uñas y dientes. Verónica Rojas indicó que “sabemos que al trabajador nunca se le ha regalado nada” y enfatizó que “esa es nuestra convicción para seguir luchando”.
AQUÍ NO FALTA PLATA
Durante noviembre del año pasado, la bulliciosa movilización de los integrantes de la Afuch ocupó atención mediática pese a que todos los ojos estaban puestos en el movimiento estudiantil. Alrededor de mil 200 funcionarios mantuvieron una protesta de tres semanas para exigir el cumplimiento de acuerdos económicos y laborales, el avance en el contrato de funcionarios mantenidos durante años en la precariedad de la categoría de contrata y suplencia -que según la ley no puede exceder los seis meses- y el fin de medidas arbitrarias que perjudican el clima organizacional, como la obligatoriedad de cubrir turnos en días de descanso.
“Hay compañeros que llevan más de 20 años en condiciones jurídicas precarias, como son de contrata y suplencia, pese a que existen más de diez mil cargos vacantes”, detalló Rojas. Añadió que “los abusos de jefatura son desastrosos en términos de obligar a nuestros compañeros, por ejemplo, a hacer turnos en sus días libres. Se les exige que tengan disponible su celular para que vengan a hacer sus turnos de cobertura, que inicialmente eran voluntarios y hoy son obligatorios. Si el funcionario no acata esa instrucción, claramente su contrato se pone en riesgo”.
La movilización de los funcionarios se vio cruzada por una compleja relación con las autoridades del Hospital, liderado por el doctor Carlo Paolinelli. Tras el inicio de la protesta de la Afuch -que durante las tres semanas contempló turnos éticos para impedir el riesgo de los pacientes al interior del establecimiento- una carta del director respondió negativamente a las peticiones.
“Por la presente señalamos a la comunidad del Hospital Clínico Universidad de Chile, que la Dirección recibió el día miércoles 23 de noviembre un pliego de peticiones de la Asociación de Funcionarios (Afuch Hospital) que implicarían para el Hospital un gasto de más de $2.043.000.000 de pesos”, respondió Paolinelli por medio de una carta que se difundió masivamente entre la comunidad funcionaria. Luego, el doctor señaló que esto muestra un “desconocimiento absoluto de la realidad” del recinto y que acceder a dichas demandas implicaría “un suicidio institucional”.
Para Verónica Rojas y los miembros de la organización del Hospital esto fue una burla. “Desde un comienzo, la autoridad trató de ridiculizar nuestro petitorio”, señaló la dirigente. Entre las peticiones económicas, que según Paolinelli ascenderían a más de dos mil millones de pesos, se encuentra la entrega de un bono de 2 UF para fechas especiales, la asignación equivalente a una canasta de Navidad y el respeto de un bono colectivo de 400 mil pesos, acordado con las autoridades en 2007.
En medio de la movilización, un extraño anuncio asustó a los trabajadores: sólo recibirían el pago parcial de su sueldo debido a una supuesta crisis financiera del Hospital, según lo difundido por los medios de comunicación. Así, las versiones sobre el conflicto económico del recinto de salud se propagarían hasta hoy, cuando son inexplicablemente negadas por ellos mismos.
“El Hospital no está en una crisis financiera”, indicaron desde el Departamento de Comunicaciones Corporativas. “El hospital siempre -desde antes y después del cierre del convenio con el Minsal [Ministerio de Salud] en 1994- se ha debido manejar en un equilibrio financiero complejo derivado de su condición de ser el único hospital en Chile de raigambre y gestión pública”.
Aseguraron que deben generar con “el trabajo de su gente” el 97% de su presupuesto, con una pequeña diferencia aportada por la Casa Central de la Universidad de Chile.
Así, resulta complejo encontrar una explicación a la modalidad de pago parcial que recibieron los trabajadores en plena movilización. En tanto, las preguntas sobre la verdadera situación financiera del Hospital seguirían rondando sus cabezas.
“SI EN SUELDOS SE MANIFIESTAN ESAS ABERRANTES DIFERENCIAS, IMAGÍNATE EN EL TRATO”
Un reciente reportaje del diario El Mercurio sacó a la luz las altas remuneraciones del Rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez ($8.554.988 bruto) y el sueldo de la decana de Medicina de la misma institución, Cecilia Carvajal ($9.393.581). Pasó inadvertida la suculenta remuneración del director del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, el mismo que en disputa con los funcionarios del establecimiento alertó de la situación financiera del hospital. Paolinelli, según información pública disponible en la web de la institución, percibe un sueldo bruto de $9.375.741, más alto que el del propio Rector de la reconocida Casa de Bello.
“Insistentemente se nos señalaba que algo estaba pasando en las finanzas de este Hospital; el 70% de los ingresos se van en gastos de remuneraciones”, aclaró Rojas. “Hoy vemos con claridad, a propósito de la Ley de Transparencia, dónde están centrados esos gastos. Ha sido más que sorprendente, por decir lo menos”.
En tanto, Silvia Bascuñán, secretaria de Afuch, apuntó sus críticas a la responsabilidad del rector Víctor Pérez en esta situación. “El Rector se ha mantenido muy al margen con este problema que ha tenido el Hospital y muy al margen también por lo que significa la descentralización del poder en la Universidad; él ha delegado autoridad y autonomía a las distintas facultades, entre ellas el hospital”.
Bascuñán asegura que le parece “inconsecuente que el Rector haya peleado a la par de los estudiantes y haya hablado respecto a la equidad cuando aquí no hay equidad, es cuestión de ver los sueldos de los directivos. También es curioso que haya peleado por el lucro y lo que vemos acá es precisamente eso, lucro”.
En un informe de gestión solicitado por la Afuch, los funcionarios lograron percatarse de que los ingresos por venta de hospitalización del recinto, durante el 2011, alcanzaron los 18 mil millones de pesos -desde el sector público- y 31 mil millones de pesos desde el sector privado que involucra a las Isapres. A esta cifra, cercana a los 50 mil millones, se le deben sumar los 20 mil millones percibidos por atención ambulatoria.
Pese a la información oficial otorgada por el recinto de salud a El Ciudadano, señalando que “al Hospital no le sobran los recursos”, la realidad constatada en los datos obtenidos gracias a la Ley de Transparencia, da cuenta de situaciones contradictorias y los trabajadores lo saben: “Si en los sueldos, que es algo tan sensible, se manifiestan esas aberrantes diferencias, imagínate en el trato aquí, día a día”, declaró Verónica Rojas.
“SON UNOS MUERTOS DE HAMBRE”
A pesar de bajar sus demandas económicas ante la negativa rotunda de las autoridades, los funcionarios de la Afuch se sentaron a dialogar sin pensar que se encontrarían con una nueva sorpresa. Durante las conversaciones, las autoridades les aseguraron que tomarían medidas administrativas contra quienes participaron de la movilización.
“Por supuesto, nosotros les dijimos que frente a esa situación la mesa se rompía. Hubo un malestar generalizado que implicó que los compañeros fueran a la Dirección y fue ahí cuando un médico, que sostenía allí una reunión, se levanta enfurecido a decirnos que nos fuéramos, que volviéramos a nuestro servicio, y otro lo calma y le dice “déjalos, son unos imbéciles, unos muertos de hambre”, contó Rojas. En adelante, Verónica y dos de sus colegas comenzarían una huelga de hambre de cinco días.
Las amenazas explicitadas en ese entonces por la Dirección del Hospital se hicieron efectivas. Durante diciembre del año pasado, 28 funcionarios fueron despedidos, 19 de ellos parte activa de las movilizaciones. La antigüedad en la institución de gran parte de esos funcionarios rondaba los 11 y 15 años y todos tenían buenas calificaciones de su labor. La dirigente aseguró que a muchos se les dijo “que sacaran sus propias conclusiones sobre por qué estaban siendo despedidos”.
Al respecto, el Hospital señaló que “no hay múltiples despidos” ni “despidos masivos” como rezan algunos carteles, pegados en los pasillos. El Departamento de Comunicaciones Corporativas manifestó que “cada fin de año, las jefaturas deben realizar las prórrogas o términos de contrato de los funcionarios a su cargo aplicando criterios técnicos y en concordancia a los estándares de calidad que el servicio y la institución requiera. En el año 2011 no se prorrogaron un total de 33 contratos, es decir, menos del 1% del total de trabajadores”.
Sin embargo, delegados de servicio al interior del Hospital -también participantes del paro- ya fueron notificados de que sus contratos serían establecidos ahora con límites de meses y no con duración de un año, como solía ser. Así, para muchos la estabilidad laboral es sólo hasta mayo o junio de este año.
Para marzo próximo, se contempla un trabajo de comisiones, tal como informó el propio Hospital: “Nuevos acuerdos nacerán como fruto de conversaciones y el trabajo de tres comisiones integradas por funcionarios y directivos”. Sin embargo, la credibilidad de las autoridades ya está vapuleada a juicio de sus trabajadores.
La presidenta de la Afuch manifestó que “para nosotros, esos hechos constituyen prácticas antisindicales. De esa manera ¿quién va a querer asumir la responsabilidad de representar a sus compañeros de trabajo? Son personas que han dedicado su vida a la institución; ellos están vulnerando los convenios de la Organización Internacional del trabajo (OIT), donde hablan del derecho del trabajador a organizarse”.
Para los trabajadores, se volvió más necesario que nunca que el Hospital y la propia Universidad de Chile examinen sus intereses y den espacio a los valores que dicen propugnar. “Definamos qué es lo que queremos de este Hospital universitario; hoy hay una contradicción muy grande. Esto está pasando en la Universidad de Chile, que se ha destacado por sus principios de democracia y participación que hoy están muy deteriorados”, enfatizó Rojas. Y anunció que ya están preparados para un nuevo round durante 2012. “Este va a ser un año tremendamente difícil, donde las decisiones de los trabajadores y estudiantes deben están respaldadas por una convicción tremenda. Entendemos que tendremos que pagar ciertos costos y estamos dispuestos a hacerlo”, aseveró la dirigente.
Por Vanessa Vargas Rojas
El Ciudadano
miércoles, 1 de febrero de 2012
Las razones de la ofensiva comunicacional del ministro Mañalich
Encuestas y problemas del sector no le juegan a favor
Las razones de la ofensiva comunicacional del ministro MañalichAunque el ministro de Salud no es muy conocido para la opinión pública, en estas últimas semanas podría haber cambiado esa impresión. Ese –dicen en el oficialismo- debe ser uno de los principales objetivos del secretario de Estado al decidir copar los medios. Otros más suspicaces no dudan en afirmar que solo está “cuidando la pega”, porque el Presidente le habría advertido que debía mostrar más resultados en gestión y mejorar las complejas relaciones políticas que mantiene con sectores de la UDI.
.por Claudia Rivas Arenas
.Esa es la mirada de un significativo grupo que valora la gestión del secretario de Estado. Pero el ex director de la Clínica Las Condes también tiene detractores que ven en la ofensiva mediática de estas últimas semanas la fórmula para intentar mantenerse en el gabinete. Mientras, en La Moneda reconocen que se le está presionando para que dé solución a los problemas administrativos que habría heredado su ministerio y de los que él mismo puso al tanto al Presidente Sebastián Piñera, en la primera bilateral que sostuvo con el mandatario.
Según fuentes de gobierno, Mañalich ha tenido tres bilaterales con el Presidente, porque Salud es uno de los ministerios con más problemas. La idea de los encuentros es que el ministro le vaya entregando a Piñera posibles soluciones, mismas que el jefe de Estado exigió imperiosamente. Y aunque en La Moneda descartan que la ofensiva comunicacional del titular de Salud haya sido orquestada por Palacio, reconocen que le “estaba haciendo falta”. De hecho, afirman que en la segunda cita con el mandatario, éste le habría manifestado derechamente a Mañalich que “o te pones las pilas, o te vas”. Por lo que tienen la convicción que la estrategia comunicacional del titular de Salud responde a la “reacción de Mañalich a una situación en que está en la cuerda floja”.
El ministro fue uno de los primeros en enfrentar al jefe de Estado en las bilaterales fijadas para determinar cómo cada ministerio concretaría los anuncios del 21 de mayo, los primeros días de junio. Pero a esa cita le han seguido dos más, ya que en el intertanto el secretario de Estado no mostró una buena performance, particularmente en el tema de los niños que padecen tirosinemia, a los cuales su cartera les pretendió reducir a una ínfima ayuda la subvención al remedio que les permite seguir viviendo. Cosa que fue pésimamente mal evaluada, incluso en la derecha.
De allí que la ofensiva comunicacional no sorprende en el oficialismo. Esta comenzó el 23 de junio con una larga entrevista en The Clinic; seguida por otra en la revista Qué Pasa; posteriormente en la Tercera y una aparición en el programa Tolerancia Cero de Chilevisión, el canal de Piñera. Toda esta avalancha mediática ha sido reforzada con artículos en El Mercurio y La Segunda, donde se reafirma la postura del ministerio en relación con una serie de temas, como los despidos efectuados por –según ha dicho el ministro- duplicidad de funciones, entre otras cosas.
Flancos y encuestas
En el oscuro escenario que envuelve a esta cartera y a su titular, fuentes de La Moneda aseguran que Piñera le exigió al ministro, de manera imperativa, “un cambio radical”. Lo que apunta al hecho de tomar las medidas necesarias para terminar con los problemas de gestión y ordenar lo que hasta ahora se han generado respecto de la relación de Mañalich con algunos parlamentarios.
Algunos estiman que “si no hace algo drástico, podría terminar siendo el primer cambio ministerial”.Ello, porque sus principales detractores se encuentran en la UDI y el mandatario pretende evitar conflictos con sus socios, los que hasta ahora no ha tenido pocos. En el gremialismo se han enfrentado en más de una oportunidad con el titular de Salud. Al punto que en la Sexta Región aún hay cargos que no se han podido llenar porque no hay acuerdo con los parlamentarios de la zona. Tanto, que el primo de Piñera, senador Andrés Chadwick, debió intervenir en la situación, pero no logró que el ministro cambiara de postura. Ahora, dice un parlamentario gremialista, “las relaciones están cortadas”. Una situación similar se dio en la Octava Región, por lo que en la UDI se aglutinan los principales detractores del titular de Salud, un flanco nada menor cuando de acumular enemigos se trata.
Pese a sus esfuerzos, las encuestas tampoco lo han tratado bien. Y eso no ha pasado inadvertido ni en La Moneda ni en los partidos de la derecha. Aunque en RN cuenta con sus más firmes adherentes, reconocen que no lo ha hecho bien comunicacionalmente. Al contrario, admiten que en esta área “ha estado bien debilucho”, por lo que valoran que “tomara la decisión de pasar a la ofensiva en el ámbito comunicacional. Va por el camino correcto, pero le falta un poco de planificación”, dice un legislador de la tienda de Antonio Varas. En este sentido, le atribuyen “al déficit en la política comunicacional” algunos de los chascarros de su gestión. Ya que aseguran que Mañalich “ha tenido tantos éxitos o más que (Joaquín) Lavín, pero no ha sabido amplificarlos a través de los medios. Y eso es lo que está empezando a hacer”.
Al respecto, otra fuente afirma que el sólo hecho de “parar la estructura de salud, post terremoto, fue un éxito tan grande como el que Lavín llevara a los estudiantes a clases, pero no ha sido suficientemente publicitado”. En ese contexto es que la diputada Karla Rubilar promovió la realización de una sesión especial en la Cámara para que Mañalich pueda explicarle a los parlamentarios los reales alcances de los problemas que existen en su cartera. La idea es que, en adelante, el titular de Salud se coordine con el Congreso para que los legisladores oficialistas puedan convertirse en verdaderos amplificadores de sus obras.
Pero admiten también que las encuestas no le juegan a favor, porque lejos de mejorar, ha ido bajando en la Adimark, desde la primera medición –en abril-, donde marcó un 69 por ciento de aprobación. Con un bajo conocimiento público, luego en mayo bajó a un 54 por ciento y en la última marcó 55. En este contexto, tanto detractores como adherentes coinciden en que “obviamente tiene que hacer un trabajo comunicacional más fuerte”. Los primeros, porque estiman que “si no hace algo drástico, podría terminar siendo el primer cambio ministerial” y los segundos, porque tienen la convicción de que “lo ha hecho súper bien y tiene que mostrarle a la opinión pública que es uno de los mejores ministros, con una de las carteras más complicadas”.
Por las razones que sea, el ministro de Salud no dejó caer en el vacío los consejos de quienes le propusieron que hiciera una campaña comunicacional que coincide estratégicamente con la decisión de La Moneda de acentuar la fiscalización a la ex Presidenta Bachelet. Aunque en el gobierno niegan categóricamente que exista tal fiscalización y mucho menos que haya una coordinación con Mañalich para su ofensiva comunicacional. Pero si admiten que Salud es un flanco nada menor para la ex mandataria.
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Las razones de la ofensiva comunicacional del ministro MañalichAunque el ministro de Salud no es muy conocido para la opinión pública, en estas últimas semanas podría haber cambiado esa impresión. Ese –dicen en el oficialismo- debe ser uno de los principales objetivos del secretario de Estado al decidir copar los medios. Otros más suspicaces no dudan en afirmar que solo está “cuidando la pega”, porque el Presidente le habría advertido que debía mostrar más resultados en gestión y mejorar las complejas relaciones políticas que mantiene con sectores de la UDI.
.por Claudia Rivas Arenas
.Esa es la mirada de un significativo grupo que valora la gestión del secretario de Estado. Pero el ex director de la Clínica Las Condes también tiene detractores que ven en la ofensiva mediática de estas últimas semanas la fórmula para intentar mantenerse en el gabinete. Mientras, en La Moneda reconocen que se le está presionando para que dé solución a los problemas administrativos que habría heredado su ministerio y de los que él mismo puso al tanto al Presidente Sebastián Piñera, en la primera bilateral que sostuvo con el mandatario.
Según fuentes de gobierno, Mañalich ha tenido tres bilaterales con el Presidente, porque Salud es uno de los ministerios con más problemas. La idea de los encuentros es que el ministro le vaya entregando a Piñera posibles soluciones, mismas que el jefe de Estado exigió imperiosamente. Y aunque en La Moneda descartan que la ofensiva comunicacional del titular de Salud haya sido orquestada por Palacio, reconocen que le “estaba haciendo falta”. De hecho, afirman que en la segunda cita con el mandatario, éste le habría manifestado derechamente a Mañalich que “o te pones las pilas, o te vas”. Por lo que tienen la convicción que la estrategia comunicacional del titular de Salud responde a la “reacción de Mañalich a una situación en que está en la cuerda floja”.
El ministro fue uno de los primeros en enfrentar al jefe de Estado en las bilaterales fijadas para determinar cómo cada ministerio concretaría los anuncios del 21 de mayo, los primeros días de junio. Pero a esa cita le han seguido dos más, ya que en el intertanto el secretario de Estado no mostró una buena performance, particularmente en el tema de los niños que padecen tirosinemia, a los cuales su cartera les pretendió reducir a una ínfima ayuda la subvención al remedio que les permite seguir viviendo. Cosa que fue pésimamente mal evaluada, incluso en la derecha.
De allí que la ofensiva comunicacional no sorprende en el oficialismo. Esta comenzó el 23 de junio con una larga entrevista en The Clinic; seguida por otra en la revista Qué Pasa; posteriormente en la Tercera y una aparición en el programa Tolerancia Cero de Chilevisión, el canal de Piñera. Toda esta avalancha mediática ha sido reforzada con artículos en El Mercurio y La Segunda, donde se reafirma la postura del ministerio en relación con una serie de temas, como los despidos efectuados por –según ha dicho el ministro- duplicidad de funciones, entre otras cosas.
Flancos y encuestas
En el oscuro escenario que envuelve a esta cartera y a su titular, fuentes de La Moneda aseguran que Piñera le exigió al ministro, de manera imperativa, “un cambio radical”. Lo que apunta al hecho de tomar las medidas necesarias para terminar con los problemas de gestión y ordenar lo que hasta ahora se han generado respecto de la relación de Mañalich con algunos parlamentarios.
Algunos estiman que “si no hace algo drástico, podría terminar siendo el primer cambio ministerial”.Ello, porque sus principales detractores se encuentran en la UDI y el mandatario pretende evitar conflictos con sus socios, los que hasta ahora no ha tenido pocos. En el gremialismo se han enfrentado en más de una oportunidad con el titular de Salud. Al punto que en la Sexta Región aún hay cargos que no se han podido llenar porque no hay acuerdo con los parlamentarios de la zona. Tanto, que el primo de Piñera, senador Andrés Chadwick, debió intervenir en la situación, pero no logró que el ministro cambiara de postura. Ahora, dice un parlamentario gremialista, “las relaciones están cortadas”. Una situación similar se dio en la Octava Región, por lo que en la UDI se aglutinan los principales detractores del titular de Salud, un flanco nada menor cuando de acumular enemigos se trata.
Pese a sus esfuerzos, las encuestas tampoco lo han tratado bien. Y eso no ha pasado inadvertido ni en La Moneda ni en los partidos de la derecha. Aunque en RN cuenta con sus más firmes adherentes, reconocen que no lo ha hecho bien comunicacionalmente. Al contrario, admiten que en esta área “ha estado bien debilucho”, por lo que valoran que “tomara la decisión de pasar a la ofensiva en el ámbito comunicacional. Va por el camino correcto, pero le falta un poco de planificación”, dice un legislador de la tienda de Antonio Varas. En este sentido, le atribuyen “al déficit en la política comunicacional” algunos de los chascarros de su gestión. Ya que aseguran que Mañalich “ha tenido tantos éxitos o más que (Joaquín) Lavín, pero no ha sabido amplificarlos a través de los medios. Y eso es lo que está empezando a hacer”.
Al respecto, otra fuente afirma que el sólo hecho de “parar la estructura de salud, post terremoto, fue un éxito tan grande como el que Lavín llevara a los estudiantes a clases, pero no ha sido suficientemente publicitado”. En ese contexto es que la diputada Karla Rubilar promovió la realización de una sesión especial en la Cámara para que Mañalich pueda explicarle a los parlamentarios los reales alcances de los problemas que existen en su cartera. La idea es que, en adelante, el titular de Salud se coordine con el Congreso para que los legisladores oficialistas puedan convertirse en verdaderos amplificadores de sus obras.
Pero admiten también que las encuestas no le juegan a favor, porque lejos de mejorar, ha ido bajando en la Adimark, desde la primera medición –en abril-, donde marcó un 69 por ciento de aprobación. Con un bajo conocimiento público, luego en mayo bajó a un 54 por ciento y en la última marcó 55. En este contexto, tanto detractores como adherentes coinciden en que “obviamente tiene que hacer un trabajo comunicacional más fuerte”. Los primeros, porque estiman que “si no hace algo drástico, podría terminar siendo el primer cambio ministerial” y los segundos, porque tienen la convicción de que “lo ha hecho súper bien y tiene que mostrarle a la opinión pública que es uno de los mejores ministros, con una de las carteras más complicadas”.
Por las razones que sea, el ministro de Salud no dejó caer en el vacío los consejos de quienes le propusieron que hiciera una campaña comunicacional que coincide estratégicamente con la decisión de La Moneda de acentuar la fiscalización a la ex Presidenta Bachelet. Aunque en el gobierno niegan categóricamente que exista tal fiscalización y mucho menos que haya una coordinación con Mañalich para su ofensiva comunicacional. Pero si admiten que Salud es un flanco nada menor para la ex mandataria.
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Corte de Apelaciones acogió a trámite recurso de protección contra el Minsal
1 de Junio de 2010
Corte de Apelaciones acogió a trámite recurso de protección contra el Minsal
Mañalich tendrá que dar explicaciones por rebaja de subsidio para niños que padecen TirosinemiaLa primera sala del tribunal de alzada capitalino dio un plazo de cinco días al secretario de Estado para explicar por qué su cartera bajó de seis millones a un millón mensual los recursos que beneficiaban a los pequeños que viven con la enfermedad y que necesitan contar con el medicamento NTBC -que tiene un costo de 10 millones al mes - para continuar viviendo. [Actualizada]
.por El Mostrador
. Gobierno no da solución a niños condenados a morir por falta de costoso medicamento Presentan recurso para que el Estado asegure tratamiento a niños que padecen mortal enfermedad Las razones de la ofensiva comunicacional del ministro Mañalich Emplazan a Mañalich por recorte presupuestario para medicamentos vitales en enfermos de tirosinemia Cámara acuerda solicitar a Piñera que mantenga financiamiento para tratamiento de niños con tirosinemia Gobierno cede y llega a acuerdo con familiares de niños con Tirosinemia Un primer triunfo judicial se adjudicaron los padres de nueve niños que padecen tirosinemia, luego que la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago acogió a tramitación este martes el recurso de protección que habían interpuesto el viernes pasado en contra del Ministerio de Salud.
La acción judicial la presentó la Agrupación de Familiares en Ayuda de Niños con Tirosinemia Tipo I (AFANTI)
luego que la cartera encabezada por el ministro Jaime Mañalich redujera considerablemente un subsidio de seis millones de pesos para cada niño para costear un costoso medicamento que les permite mantener bajo control esta enfermedad, y que tiene un valor de alrededor de 10 millones al mes.
Dicho fármaco permite suplir el déficit de una enzima a nivel hepático, que provoca un daño crónico que puede desencadenar un cáncer.
De este modo, el tribunal de alzada dio un plazo de cinco días a Mañalich para que explique los motivos que llevaron a su cartera a reducir el subsidio para la adquisición del medicamento y del cual depende la vida de los pequeños, cuyas edades fluctúan entre uno y nueve años.
El subsidio de la enfermedad lo resolvieron las autoridades sanitarias de la adminisración de Michelle Bachelet en diciembre de 2009, cuando el Minsal comprometió la compra del medicamento NTBC por un periodo de tres meses -entre enero y marzo- destinando $56 millones de pesos mensuales del Fondo de Auxilio Extraordinario.
Pero en abril pasado, las nuevas autoridades modificaron el aporte, disponiendo sólo un millón de pesos para cada niño para el transcurso de todo el año.
El recurso de protección que acogió la Corte, fue interpuesto por la presidenta de la agrupación, Marisol Encalada en conjunto con los abogados Esteban Tomic y Roberto Celedón, con el objetivo que el Estado, en su rol de garante de la vida, salud e integridad física de los menores, asegure de forma permanente el acceso de los niños al tratamiento.
El recurso considera como arbitraria la rebaja de fondos y alega la “ausencia de razón o fundamento para la dictación de la resolución que vulnera los derechos de esta parte. En efecto, no existe ningún motivo jurídico expresado en la comunicación en la que se informó la decisión de disminuir el aporte para adquirir el medicamento”.
En la actualidad los nueve casos existentes en el país son tratados por el Laboratorio de Enfermedades Metabólicas del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile. Los niños diagnosticados con Tirosinemia Tipo I deben ser tratados con una terapia basada en el fármaco Orfadin (NTBC), el cual es producido por un único laboratorio en el mundo, lo que explica en parte su alto costo.
Los menores diagnosticados con esta condición deben estar sometidos constantemente a control médico especializado y recibir el fármaco en forma regular, además de tener un régimen de alimentación especial que restringe las proteínas y que, por ejemplo, les impide consumir leche, debiendo reemplazarla este producto por un sustituto que tiene un costo mensual de 120 mil pesos y que encarece la carga económica que las familias deben enfrentar.
Los familiares agrupados en AFANTI, en conjunto con los especialistas del INTA, han desplegado innumerables esfuerzos con el objeto de lograr que el Estado de Chile, al igual que en países como Argentina y Brasil, llegue a un acuerdo con el distribuidor para la región garantizando así el suministro permanente del fármaco.
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Corte de Apelaciones acogió a trámite recurso de protección contra el Minsal
Mañalich tendrá que dar explicaciones por rebaja de subsidio para niños que padecen TirosinemiaLa primera sala del tribunal de alzada capitalino dio un plazo de cinco días al secretario de Estado para explicar por qué su cartera bajó de seis millones a un millón mensual los recursos que beneficiaban a los pequeños que viven con la enfermedad y que necesitan contar con el medicamento NTBC -que tiene un costo de 10 millones al mes - para continuar viviendo. [Actualizada]
.por El Mostrador
. Gobierno no da solución a niños condenados a morir por falta de costoso medicamento Presentan recurso para que el Estado asegure tratamiento a niños que padecen mortal enfermedad Las razones de la ofensiva comunicacional del ministro Mañalich Emplazan a Mañalich por recorte presupuestario para medicamentos vitales en enfermos de tirosinemia Cámara acuerda solicitar a Piñera que mantenga financiamiento para tratamiento de niños con tirosinemia Gobierno cede y llega a acuerdo con familiares de niños con Tirosinemia Un primer triunfo judicial se adjudicaron los padres de nueve niños que padecen tirosinemia, luego que la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago acogió a tramitación este martes el recurso de protección que habían interpuesto el viernes pasado en contra del Ministerio de Salud.
La acción judicial la presentó la Agrupación de Familiares en Ayuda de Niños con Tirosinemia Tipo I (AFANTI)
luego que la cartera encabezada por el ministro Jaime Mañalich redujera considerablemente un subsidio de seis millones de pesos para cada niño para costear un costoso medicamento que les permite mantener bajo control esta enfermedad, y que tiene un valor de alrededor de 10 millones al mes.
Dicho fármaco permite suplir el déficit de una enzima a nivel hepático, que provoca un daño crónico que puede desencadenar un cáncer.
De este modo, el tribunal de alzada dio un plazo de cinco días a Mañalich para que explique los motivos que llevaron a su cartera a reducir el subsidio para la adquisición del medicamento y del cual depende la vida de los pequeños, cuyas edades fluctúan entre uno y nueve años.
El subsidio de la enfermedad lo resolvieron las autoridades sanitarias de la adminisración de Michelle Bachelet en diciembre de 2009, cuando el Minsal comprometió la compra del medicamento NTBC por un periodo de tres meses -entre enero y marzo- destinando $56 millones de pesos mensuales del Fondo de Auxilio Extraordinario.
Pero en abril pasado, las nuevas autoridades modificaron el aporte, disponiendo sólo un millón de pesos para cada niño para el transcurso de todo el año.
El recurso de protección que acogió la Corte, fue interpuesto por la presidenta de la agrupación, Marisol Encalada en conjunto con los abogados Esteban Tomic y Roberto Celedón, con el objetivo que el Estado, en su rol de garante de la vida, salud e integridad física de los menores, asegure de forma permanente el acceso de los niños al tratamiento.
El recurso considera como arbitraria la rebaja de fondos y alega la “ausencia de razón o fundamento para la dictación de la resolución que vulnera los derechos de esta parte. En efecto, no existe ningún motivo jurídico expresado en la comunicación en la que se informó la decisión de disminuir el aporte para adquirir el medicamento”.
En la actualidad los nueve casos existentes en el país son tratados por el Laboratorio de Enfermedades Metabólicas del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile. Los niños diagnosticados con Tirosinemia Tipo I deben ser tratados con una terapia basada en el fármaco Orfadin (NTBC), el cual es producido por un único laboratorio en el mundo, lo que explica en parte su alto costo.
Los menores diagnosticados con esta condición deben estar sometidos constantemente a control médico especializado y recibir el fármaco en forma regular, además de tener un régimen de alimentación especial que restringe las proteínas y que, por ejemplo, les impide consumir leche, debiendo reemplazarla este producto por un sustituto que tiene un costo mensual de 120 mil pesos y que encarece la carga económica que las familias deben enfrentar.
Los familiares agrupados en AFANTI, en conjunto con los especialistas del INTA, han desplegado innumerables esfuerzos con el objeto de lograr que el Estado de Chile, al igual que en países como Argentina y Brasil, llegue a un acuerdo con el distribuidor para la región garantizando así el suministro permanente del fármaco.
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martes, 31 de enero de 2012
SINDROME DE BURNOUT EN MEDICOS DE HOSPITALES PUBLICOS DE LA CIUDAD DE CORRIENTES
Revista de Posgrado de la VIa Cátedra de Medicina - N° 141 – Enero 2005
Pág. 27-30
SINDROME DE BURNOUT EN MEDICOS DE HOSPITALES PUBLICOS DE LA CIUDAD DE CORRIENTES
Adriana María Alvarez, Dra. María Lourdes Arce
Dra. Alejandra Elizabet Barrios, Dr. Antonio Rafael Sánchez de Coll.
RESUMEN
Palabras claves: burnout, estrés, médicos.
Se realizó un estudio descriptivo y transversal con el objetivo de establecer la presencia del síndrome de burnout en médicos de hospitales públicos de la ciudad de Corrientes durante el mes de noviembre de 2004. La población estuvo conformada por 80 médicos, 42 del sexo femenino y 38 del sexo masculino, de entre 25 años y 50 años, seleccionados al azar.
Los datos fueron recogidos a través de una encuesta que contaba con una parte sociodemográfica y el Maslach Burnout Inventory. Los resultados obtenidos fueron: el síndrome de burnout predominó en el sexo femenino, con un total de 22 profesionales (25%) en la categoría cansancio emocional; con respecto a edades el grupo 1 (25-34 años) resultó ser el más afectado, con un total de 36 profesionales (45%) .
Según la situación conyugal, los más afectados fueron los que se encontraban en unión estable, en la variable cansancio emocional, con un total de 16 (20%); sin embargo, en la variable despersonalización, predominaron los que no se encontraban en pareja siendo un total de 19 (23,75%).
En cuanto a los años de ejercicio de profesión, los profesionales con menos de 10 años de ejercicio, fueron los que mayor índice de burnout presentaron, con un total de 37 (46,25%).
Se observó que la dimensión más afectada en la mayoría de las variables fue “cansancio emocional”, seguida inmediatamente por la dimensión “despersonalización”.
SUMMARY
Key words: burnout, stress, doctors.
A descriptive and cross- sectional study was made with the objective to establish the presence of the burnout syndrome in doctors of public hospitals of the city of Corrientes during the month of November of 2004. The population was conformed by 80 doctors, 42 of feminine sex and 38 of masculine sex, between 25 years and 50 years, selected at random. The data were gathered through a survey that counted on a social- demographic part and the Maslach Burnout Inventory. The obtained results were: the syndrome of burnout predominated in feminine sex, with a total of 22 professionals (25%) in the category emotional fatigue; with respect to age, group 1 (25-34 years) turned out to be affected, with a total of 36 professionals (45%).
According to the conjugal situation, the most affected were those than they were in stable union, in the variable emotional fatigue, with a total of 16 (20%); nevertheless, in the variable dehumanisation, those predominated that were not in pair being a total of 19 (23, 75%).
As far as the years of profession exercise, the professionals with less than 10 years of exercise, were those that greater index of burnout presented, with a total of 37 (46, 25%).
It was observed that the more affected dimension in most of the variables was “emotional fatigue”, immediately followed by the dimension “dehumanisation”.
INTRODUCCION
El síndrome de agotamiento profesional o burnout, significa estar o sentirse quemado, agotado, sobrecargado, exhausto. Este síndrome presenta, tres componentes esenciales: el agotamiento emocional, la despersonalización y la falta de realización profesional. (1) Suele afectar a personas con gran intervención social, profesionales de ayuda a los demás.(2)
Las doctoras Maslach y Jackson en sus trabajos sobre el síndrome de burnout, consideran a este síndrome como un proceso de estrés crónico por contacto, en el cual dimensionan tres grandes aspectos: el cansancio emocional, caracterizado por la pérdida progresiva de energía, desgaste y agotamiento; la despersonalización, caracterizada por un cambio negativo de actitudes que lleva a un distanciamiento frente a los problemas, llegando a considerar a las personas con las que tratan como verdaderos objetos; y la falta de realización profesional, donde se dan respuestas negativas hacia sí mismos y hacia el trabajo, con manifestaciones pseudo depresivas y con tendencia a la huida, una moral baja, un descenso en la productividad en el trabajo, lo que lleva a una escasa o nula realización profesional. (3)
El síndrome de burnout es motivo de preocupación, por las repercusiones personales que implica, ya sean emocionales, conductuales o psicosomáticas, por las repercusiones familiares y sociales, así como por la repercusión en el ámbito laboral u organizacional, como ausentismo laboral, disminución del grado de satisfacción de los profesionales y usuarios y pérdida de productividad. (4)
La motivación del presente trabajo está en relación al malestar perecido en los profesionales de la salud de los hospitales generales, especialmente en los últimos años, por el proceso de deterioro de las condiciones socioeconómicas y el incremento de la demanda de asistencia de la población en los hospitales públicos.
Se plantearon como objetivos valorar el comportamiento del síndrome de burnout en médicos de hospitales públicos de la ciudad de Corrientes en el mes de noviembre de 2004 y evaluar como incide éste según el sexo, edad, años de ejercicio de la profesión y situación conyugal de los profesionales encuestados.
MATERIALES Y METODOS
Se realizó un estudio descriptivo y transversal con el objeto de determinar la presencia del síndrome de burnout en médicos pertenecientes a los hospitales públicos de la ciudad de Corrientes.
Se trabajó con un total de 80 médicos, 42 del sexo femenino y 38 del sexo masculino, de entre 25 y 50 años, seleccionados aleatoriamente, los cuales conformaron la muestra. Las variables empleadas fueron: grupo de edades, sexo, situación conyugal y años de ejercicio de la profesión.
El registro primario lo constituyó el cuestionario de Maslach Burnout Inventory (MBI), el cual es el instrumento más utilizado en el mundo. Ver cuadro 1. Se trata de un cuestionario autoadministrado que mide el desgaste profesional. Se completa en 10- 15 minutos y mide los tres aspectos del síndrome antes mencionados. Está constituido de 22 ítems en forma de afirmaciones, sobre los sentimientos y actitudes del profesional en su trabajo y hacia los pacientes.
El cuestionario evalúa las 3 dimensiones del síndrome: el cansancio emocional consta de 9 ítems (1,2,3,6,8,13,14,16,20); la despersonalización está formada por 5 ítems (5,10,11,15,22); y por último la realización profesional se compone de 8 ítems (4,7,9,12,17,18,19,21). Los grados de intensidad van desde: 0 = nunca; 1= pocas veces al año o menos; 2= una vez al mes o menos; 3= unas pocas veces al mes o menos; 4= una vez a la semana; 5= pocas veces a la semana; hasta 6= todos los días. Altas puntuaciones en las dos primeras escalas y bajas en la tercera definen al síndrome.
Como puntos de corte se pensó seguir los criterios seguidos por otros autores. Para cansancio emocional, puntuaciones 27 o superiores son indicativas de un alto nivel de burnout. El intervalo 19- 26 correspondería a puntuaciones intermedias, siendo por debajo de 19 indicativas de niveles de burnout bajos o muy bajos. Para despersonalización, puntuaciones superiores a 10 serían de nivel alto, 6- 9 medio y menos de 6, bajo grado de despersonalización. En contrapartida, la escala de realización profesional funciona en sentido opuesto a las anteriores, 0- 33 puntos indicarán baja realización, 34- 39 intermedia y más de 40 alta sensación de logro. (4)
Además el cuestionario contó con una encuesta sociodemográfica, que incluyó sexo (M, F), grupos de edad (grupo 1 de 25- 34 años; grupo 2 de 35- 44 años; y grupo 3 de 45 o más años), situación conyugal (solo, unión estable) y años de ejercicio de la profesión (grupo 1 de < 10 años; grupo 2 entre 10 y 20 años; y grupo 3 > de 20 años).
Los datos fueron evaluados estadísticamente y los resultados volcados en una tabla para su mejor comprensión.
Cuadro 1 __________________________________
ESCALA DE MASLACH BURNOUT INVENTORY (MBI)
1. Me siento emocionalmente agotado por mi trabajo.
2. Me siento agotado al final de la jornada de trabajo.
3. Me siento fatigado cuando me levanto por la mañana y tengo que ir a trabajar.
4. Comprendo fácilmente como se sienten los pacientes.
5. Creo que trato a algunos pacientes como si fueran objetos impersonales.
6. Trabajar todo el día con mucha gente es un esfuerzo.
7. Trato muy eficazmente los problemas de los pacientes.
8. Me siento quemado por mi trabajo.
9. Creo que influyo positivamente con mi trabajo en la vida de las personas.
10. Me he vuelto más insensible con la gente desde que ejerzo esta profesión.
11. Me preocupa el hecho de que este trabajo me endurezca emocionalmente.
12. Me siento muy activo.
13. Me siento frustrado en mi trabajo.
14. Creo que estoy trabajando demasiado.
15. Realmente no me preocupa lo que le ocurre a mis pacientes.
16. Trabajar directamente con personas me produce estrés.
17. Puedo crear fácilmente una atmósfera relajada con mis pacientes.
18. Me siento estimulado después de trabajar con mis pacientes.
19. He conseguido muchas cosas útiles en mi profesión.
20. Me siento acabado.
21. En mi trabajo trato los problemas emocionales con mucha calma.
22. Siento que los pacientes me culpan por algunos de sus problemas.
RESULTADOS
El síndrome de burnout presentó predominio en el sexo femenino, con un total de 22 profesionales (25%) en la dimensión cansancio emocional; con respecto a edades el grupo 1 (25-34 años) resultó ser el más afectado, con un total de 36 profesionales (45%) también en la variable cansancio emocional.
Según la situación conyugal, los más afectados fueron los que se encontraban en unión estable, en la variable cansancio emocional, con un total de 16 (20%); sin embargo, en la variable despersonalización, predominaron los que no se encontraban en pareja siendo un total de 19 (23,75%).
En cuanto a los años de ejercicio de profesión, los profesionales con menos de 10 años de ejercicio, fueron los que mayor índice de burnout presentaron, con un total de 37 (46,25%).
Se observó que la dimensión más afectada en la mayoría de las variables fue “cansancio emocional”, seguida inmediatamente por la dimensión “despersonalización”. Ver tabla 1.
Tabla 1. Niveles de burnout por subescalas
Variable
Sub-escala
Alto
Medio
Bajo
Sexo Masculino
CE
15 (18,75%)
7 (8,75%)
16 (20%)
DP
15 (18,75%)
8 (10%)
15 (18,75%)
RP
3 (3,75%)
3 (3,75%)
32 (40%)
Sexo Femenino
CE
22 (27,5%)
6 (7,5%)
14 (17,5%)
DP
15 (18,75%)
7 (8,75%)
20 (25%)
RP
8 (10%)
7 (8,75%)
27 (33,75%)
Edad. Grupo 1
25- 34 años
CE
36 (45%)
8 (10%)
19 (23,75%)
DP
24 (30%)
12 (15%)
27 (33,75%)
RP
11 (13,75%)
8 (10%)
44 (55%)
Grupo 2
35- 44 años
CE
1 (1,25%)
4 (5%)
7 (8,75%)
DP
3 (3,75%)
2 (2,5%)
7 (8,75%)
RP
0 (0%)
1 (1,25%)
11 (13,75%)
Grupo 3
45 años o más
CE
0 (0%)
1 (1,25%)
4 (80%)
DP
3 (60%)
1 (1,25%)
1 (1,25%)
RP
0 (0%)
1 (1,25%)
4 (5%)
Situación conyugal en unión estable
CE
16 (20%)
7 (8,75%)
14 (17,5%)
DP
16 (20%)
6 (7,5%)
15 (18,75%)
RP
4 (5%)
4 (5%)
29 (36,25%)
No conviven con Pareja estable
CE
14 (17,5%)
6 (7,5%)
23 (28,75%)
DP
19 (23,75%)
9 (11,25%)
15 (18,75%)
RP
7 (8,75%)
6 (7,5%)
30 (37,5%)
Años de ejercicio < de 10 años
CE
37 (46,25%)
9 (11,25%)
21 (26,25%)
DP
27 (33,75%)
12 (15%)
28 (35%)
RP
11 (13,75%)
9 (11,25%)
47 (58,75%)
10- 20 años de ejercicio de la profesión
CE
0 (0%)
4 (5%)
5 (6,25%)
DP
0 (0%)
3 (3,75%)
6 (7,5%)
RP
0 (0%)
0 (0%)
9 (11,25%)
>de 21 años de ejercicio de la profesión
CE
0 (0%)
0 (0%)
4 (5%)
DP
3 (3,75%)
0 (0%)
1 (1,25%)
RP
0 (0%)
1 (1,25%)
3 (3,75%)
CE: cansancio emocional. DP: despersonalización. RP: realización profesional.
DISCUSION
Como se desprende de los resultados de los diversos grupos, existe una elevada prevalencia de desgaste profesional.
La bibliografía consultada establece que el síndrome de burnout puede afectar a personas de cualquier edad, aunque existe un predominio en edades donde se alcanza la madurez y en los profesionales con más años de labor lo cual no coincide con los resultados que obtuvimos. (5,7).
Sin embargo debemos considerar que la muestra obtenida está representada en mayor parte por profesionales jóvenes, pertenecientes al grupo 1 (25- 34 años) y que representan el 78,75% del total, lo cual desestima en alguna medida la comparación con los grupos de mayor edad.
También observamos una desproporción tomando la subescala de cansancio emocional donde la incidencia del burnout es alta y tomando la subescala de realización profesional se observa una baja incidencia del síndrome, esta disparidad entre subescala podría ser explicada por el hecho de que las encuestas fueron realizadas mayormente a médicos residentes, que están sometidos a grandes cargas horarias y a un trabajo extenuante, lo cual se ve reflejado en el alto índice de cansancio emocional. La bibliografía consultada y la mayoría de los trabajos de investigación encontrados mostraron que la categoría “cansancio emocional” concentra el mayor porcentaje de personal afectado tanto en el sector médico como en enfermería, lo cual coincide claramente con los resultados del presente trabajo.(6-8) Esta categoría refleja la relación que se establece con los pacientes, y ante la sobrecarga que siente el profesional, éste instala esta defensa como medida protectora.
Diversos estudios han encontrado que los varones son más susceptibles de sufrir el síndrome aunque otros no hallan esta asociación y muestran al sexo femenino con mayor incidencia del síndrome, lo cual también coincide con el presente trabajo. (7)
En cuanto a la situación conyugal hay también una disparidad entre los valores obtenidos en la actual muestra, aunque hay un mayor índice de cansancio emocional en los que si se encontraban en pareja y una leve superioridad en las dos escalas restantes, en los que se encontraban en dicha situación; no se ha observado en la bibliografía que haya una clara asociación del burnout con la situación conyugal, aunque algunos estudios muestran un leve predominio en los profesionales con pareja estable.
En conclusión se ha observado que el burnout está presente y en una alta incidencia en los médicos de hospitales públicos de la ciudad de Corrientes, observándose un amplio predominio en la categoría de cansancio emocional, en cuanto a la edad y años de ejercicio de la profesión hubo mayor incidencia en los médicos más jóvenes y con menor experiencia laboral.
BIBLIOGRAFIA
1. Olivar C, González S, Martínez MM. Factores relacionados con la satisfacción laboral y el desgaste profesional en los médicos de atención primaria de Asturias. Aten Primaria 1999; 24: 352- 359.
2. Caballero MA, Bermejo F, Nieto R, Caballero F. Prevalencia y factores asociados al Burnout en un área de salud. Aten Primaria 2001; 27: 313- 317.
3. Zaldúa G, Lodieu MT, Koloditzky D. El síndrome de Burnout en hospitales públicos. Revista Médica del Hospital J Ramos Mejía 2000; 7 (1): 13- 17.
4. Pérez Jaurequi MI. El síndrome de Burnout en los profesionales de la salud. Publicación virtual de la Facultad de Psicología y Psicopedagogía de la USAL (en línea). Diciembre 2002 (fecha de acceso 2 de octubre de 2004). Disponible en: http://www.salvador.edu.ar/publicaciones/pyp/12/ua1-9pub03-12-06.htm
5. Auger S. Salud pública y guardias hospitalarias. Boletín de asociación de médicos municipales de la ciudad de Buenos Aires 2003; 89: 1.
6. Araquistain L, Damis H. Lo insalubre de trabajar en salud Síndrome de Burnout. Boletín de asociación de médicos municipales de la ciudad de Buenos Aires 2001; 26: 1- 8.
7. Cebria J, Segura J, Corbella S y col. Rasgos de personalidad y Burnout en médicos de familia. Aten Primaria 2001; 27: 459- 468.
8. Navarro V. Síndrome de Burnout o quemazón profesional. Intermedicina.com (en línea). Junio 2002 (fecha de acceso 2 de octubre de 2004). Disponible en: http://www.intermedicina.com/Avances/Interes_General/AIG23.htm
Pág. 27-30
SINDROME DE BURNOUT EN MEDICOS DE HOSPITALES PUBLICOS DE LA CIUDAD DE CORRIENTES
Adriana María Alvarez, Dra. María Lourdes Arce
Dra. Alejandra Elizabet Barrios, Dr. Antonio Rafael Sánchez de Coll.
RESUMEN
Palabras claves: burnout, estrés, médicos.
Se realizó un estudio descriptivo y transversal con el objetivo de establecer la presencia del síndrome de burnout en médicos de hospitales públicos de la ciudad de Corrientes durante el mes de noviembre de 2004. La población estuvo conformada por 80 médicos, 42 del sexo femenino y 38 del sexo masculino, de entre 25 años y 50 años, seleccionados al azar.
Los datos fueron recogidos a través de una encuesta que contaba con una parte sociodemográfica y el Maslach Burnout Inventory. Los resultados obtenidos fueron: el síndrome de burnout predominó en el sexo femenino, con un total de 22 profesionales (25%) en la categoría cansancio emocional; con respecto a edades el grupo 1 (25-34 años) resultó ser el más afectado, con un total de 36 profesionales (45%) .
Según la situación conyugal, los más afectados fueron los que se encontraban en unión estable, en la variable cansancio emocional, con un total de 16 (20%); sin embargo, en la variable despersonalización, predominaron los que no se encontraban en pareja siendo un total de 19 (23,75%).
En cuanto a los años de ejercicio de profesión, los profesionales con menos de 10 años de ejercicio, fueron los que mayor índice de burnout presentaron, con un total de 37 (46,25%).
Se observó que la dimensión más afectada en la mayoría de las variables fue “cansancio emocional”, seguida inmediatamente por la dimensión “despersonalización”.
SUMMARY
Key words: burnout, stress, doctors.
A descriptive and cross- sectional study was made with the objective to establish the presence of the burnout syndrome in doctors of public hospitals of the city of Corrientes during the month of November of 2004. The population was conformed by 80 doctors, 42 of feminine sex and 38 of masculine sex, between 25 years and 50 years, selected at random. The data were gathered through a survey that counted on a social- demographic part and the Maslach Burnout Inventory. The obtained results were: the syndrome of burnout predominated in feminine sex, with a total of 22 professionals (25%) in the category emotional fatigue; with respect to age, group 1 (25-34 years) turned out to be affected, with a total of 36 professionals (45%).
According to the conjugal situation, the most affected were those than they were in stable union, in the variable emotional fatigue, with a total of 16 (20%); nevertheless, in the variable dehumanisation, those predominated that were not in pair being a total of 19 (23, 75%).
As far as the years of profession exercise, the professionals with less than 10 years of exercise, were those that greater index of burnout presented, with a total of 37 (46, 25%).
It was observed that the more affected dimension in most of the variables was “emotional fatigue”, immediately followed by the dimension “dehumanisation”.
INTRODUCCION
El síndrome de agotamiento profesional o burnout, significa estar o sentirse quemado, agotado, sobrecargado, exhausto. Este síndrome presenta, tres componentes esenciales: el agotamiento emocional, la despersonalización y la falta de realización profesional. (1) Suele afectar a personas con gran intervención social, profesionales de ayuda a los demás.(2)
Las doctoras Maslach y Jackson en sus trabajos sobre el síndrome de burnout, consideran a este síndrome como un proceso de estrés crónico por contacto, en el cual dimensionan tres grandes aspectos: el cansancio emocional, caracterizado por la pérdida progresiva de energía, desgaste y agotamiento; la despersonalización, caracterizada por un cambio negativo de actitudes que lleva a un distanciamiento frente a los problemas, llegando a considerar a las personas con las que tratan como verdaderos objetos; y la falta de realización profesional, donde se dan respuestas negativas hacia sí mismos y hacia el trabajo, con manifestaciones pseudo depresivas y con tendencia a la huida, una moral baja, un descenso en la productividad en el trabajo, lo que lleva a una escasa o nula realización profesional. (3)
El síndrome de burnout es motivo de preocupación, por las repercusiones personales que implica, ya sean emocionales, conductuales o psicosomáticas, por las repercusiones familiares y sociales, así como por la repercusión en el ámbito laboral u organizacional, como ausentismo laboral, disminución del grado de satisfacción de los profesionales y usuarios y pérdida de productividad. (4)
La motivación del presente trabajo está en relación al malestar perecido en los profesionales de la salud de los hospitales generales, especialmente en los últimos años, por el proceso de deterioro de las condiciones socioeconómicas y el incremento de la demanda de asistencia de la población en los hospitales públicos.
Se plantearon como objetivos valorar el comportamiento del síndrome de burnout en médicos de hospitales públicos de la ciudad de Corrientes en el mes de noviembre de 2004 y evaluar como incide éste según el sexo, edad, años de ejercicio de la profesión y situación conyugal de los profesionales encuestados.
MATERIALES Y METODOS
Se realizó un estudio descriptivo y transversal con el objeto de determinar la presencia del síndrome de burnout en médicos pertenecientes a los hospitales públicos de la ciudad de Corrientes.
Se trabajó con un total de 80 médicos, 42 del sexo femenino y 38 del sexo masculino, de entre 25 y 50 años, seleccionados aleatoriamente, los cuales conformaron la muestra. Las variables empleadas fueron: grupo de edades, sexo, situación conyugal y años de ejercicio de la profesión.
El registro primario lo constituyó el cuestionario de Maslach Burnout Inventory (MBI), el cual es el instrumento más utilizado en el mundo. Ver cuadro 1. Se trata de un cuestionario autoadministrado que mide el desgaste profesional. Se completa en 10- 15 minutos y mide los tres aspectos del síndrome antes mencionados. Está constituido de 22 ítems en forma de afirmaciones, sobre los sentimientos y actitudes del profesional en su trabajo y hacia los pacientes.
El cuestionario evalúa las 3 dimensiones del síndrome: el cansancio emocional consta de 9 ítems (1,2,3,6,8,13,14,16,20); la despersonalización está formada por 5 ítems (5,10,11,15,22); y por último la realización profesional se compone de 8 ítems (4,7,9,12,17,18,19,21). Los grados de intensidad van desde: 0 = nunca; 1= pocas veces al año o menos; 2= una vez al mes o menos; 3= unas pocas veces al mes o menos; 4= una vez a la semana; 5= pocas veces a la semana; hasta 6= todos los días. Altas puntuaciones en las dos primeras escalas y bajas en la tercera definen al síndrome.
Como puntos de corte se pensó seguir los criterios seguidos por otros autores. Para cansancio emocional, puntuaciones 27 o superiores son indicativas de un alto nivel de burnout. El intervalo 19- 26 correspondería a puntuaciones intermedias, siendo por debajo de 19 indicativas de niveles de burnout bajos o muy bajos. Para despersonalización, puntuaciones superiores a 10 serían de nivel alto, 6- 9 medio y menos de 6, bajo grado de despersonalización. En contrapartida, la escala de realización profesional funciona en sentido opuesto a las anteriores, 0- 33 puntos indicarán baja realización, 34- 39 intermedia y más de 40 alta sensación de logro. (4)
Además el cuestionario contó con una encuesta sociodemográfica, que incluyó sexo (M, F), grupos de edad (grupo 1 de 25- 34 años; grupo 2 de 35- 44 años; y grupo 3 de 45 o más años), situación conyugal (solo, unión estable) y años de ejercicio de la profesión (grupo 1 de < 10 años; grupo 2 entre 10 y 20 años; y grupo 3 > de 20 años).
Los datos fueron evaluados estadísticamente y los resultados volcados en una tabla para su mejor comprensión.
Cuadro 1 __________________________________
ESCALA DE MASLACH BURNOUT INVENTORY (MBI)
1. Me siento emocionalmente agotado por mi trabajo.
2. Me siento agotado al final de la jornada de trabajo.
3. Me siento fatigado cuando me levanto por la mañana y tengo que ir a trabajar.
4. Comprendo fácilmente como se sienten los pacientes.
5. Creo que trato a algunos pacientes como si fueran objetos impersonales.
6. Trabajar todo el día con mucha gente es un esfuerzo.
7. Trato muy eficazmente los problemas de los pacientes.
8. Me siento quemado por mi trabajo.
9. Creo que influyo positivamente con mi trabajo en la vida de las personas.
10. Me he vuelto más insensible con la gente desde que ejerzo esta profesión.
11. Me preocupa el hecho de que este trabajo me endurezca emocionalmente.
12. Me siento muy activo.
13. Me siento frustrado en mi trabajo.
14. Creo que estoy trabajando demasiado.
15. Realmente no me preocupa lo que le ocurre a mis pacientes.
16. Trabajar directamente con personas me produce estrés.
17. Puedo crear fácilmente una atmósfera relajada con mis pacientes.
18. Me siento estimulado después de trabajar con mis pacientes.
19. He conseguido muchas cosas útiles en mi profesión.
20. Me siento acabado.
21. En mi trabajo trato los problemas emocionales con mucha calma.
22. Siento que los pacientes me culpan por algunos de sus problemas.
RESULTADOS
El síndrome de burnout presentó predominio en el sexo femenino, con un total de 22 profesionales (25%) en la dimensión cansancio emocional; con respecto a edades el grupo 1 (25-34 años) resultó ser el más afectado, con un total de 36 profesionales (45%) también en la variable cansancio emocional.
Según la situación conyugal, los más afectados fueron los que se encontraban en unión estable, en la variable cansancio emocional, con un total de 16 (20%); sin embargo, en la variable despersonalización, predominaron los que no se encontraban en pareja siendo un total de 19 (23,75%).
En cuanto a los años de ejercicio de profesión, los profesionales con menos de 10 años de ejercicio, fueron los que mayor índice de burnout presentaron, con un total de 37 (46,25%).
Se observó que la dimensión más afectada en la mayoría de las variables fue “cansancio emocional”, seguida inmediatamente por la dimensión “despersonalización”. Ver tabla 1.
Tabla 1. Niveles de burnout por subescalas
Variable
Sub-escala
Alto
Medio
Bajo
Sexo Masculino
CE
15 (18,75%)
7 (8,75%)
16 (20%)
DP
15 (18,75%)
8 (10%)
15 (18,75%)
RP
3 (3,75%)
3 (3,75%)
32 (40%)
Sexo Femenino
CE
22 (27,5%)
6 (7,5%)
14 (17,5%)
DP
15 (18,75%)
7 (8,75%)
20 (25%)
RP
8 (10%)
7 (8,75%)
27 (33,75%)
Edad. Grupo 1
25- 34 años
CE
36 (45%)
8 (10%)
19 (23,75%)
DP
24 (30%)
12 (15%)
27 (33,75%)
RP
11 (13,75%)
8 (10%)
44 (55%)
Grupo 2
35- 44 años
CE
1 (1,25%)
4 (5%)
7 (8,75%)
DP
3 (3,75%)
2 (2,5%)
7 (8,75%)
RP
0 (0%)
1 (1,25%)
11 (13,75%)
Grupo 3
45 años o más
CE
0 (0%)
1 (1,25%)
4 (80%)
DP
3 (60%)
1 (1,25%)
1 (1,25%)
RP
0 (0%)
1 (1,25%)
4 (5%)
Situación conyugal en unión estable
CE
16 (20%)
7 (8,75%)
14 (17,5%)
DP
16 (20%)
6 (7,5%)
15 (18,75%)
RP
4 (5%)
4 (5%)
29 (36,25%)
No conviven con Pareja estable
CE
14 (17,5%)
6 (7,5%)
23 (28,75%)
DP
19 (23,75%)
9 (11,25%)
15 (18,75%)
RP
7 (8,75%)
6 (7,5%)
30 (37,5%)
Años de ejercicio < de 10 años
CE
37 (46,25%)
9 (11,25%)
21 (26,25%)
DP
27 (33,75%)
12 (15%)
28 (35%)
RP
11 (13,75%)
9 (11,25%)
47 (58,75%)
10- 20 años de ejercicio de la profesión
CE
0 (0%)
4 (5%)
5 (6,25%)
DP
0 (0%)
3 (3,75%)
6 (7,5%)
RP
0 (0%)
0 (0%)
9 (11,25%)
>de 21 años de ejercicio de la profesión
CE
0 (0%)
0 (0%)
4 (5%)
DP
3 (3,75%)
0 (0%)
1 (1,25%)
RP
0 (0%)
1 (1,25%)
3 (3,75%)
CE: cansancio emocional. DP: despersonalización. RP: realización profesional.
DISCUSION
Como se desprende de los resultados de los diversos grupos, existe una elevada prevalencia de desgaste profesional.
La bibliografía consultada establece que el síndrome de burnout puede afectar a personas de cualquier edad, aunque existe un predominio en edades donde se alcanza la madurez y en los profesionales con más años de labor lo cual no coincide con los resultados que obtuvimos. (5,7).
Sin embargo debemos considerar que la muestra obtenida está representada en mayor parte por profesionales jóvenes, pertenecientes al grupo 1 (25- 34 años) y que representan el 78,75% del total, lo cual desestima en alguna medida la comparación con los grupos de mayor edad.
También observamos una desproporción tomando la subescala de cansancio emocional donde la incidencia del burnout es alta y tomando la subescala de realización profesional se observa una baja incidencia del síndrome, esta disparidad entre subescala podría ser explicada por el hecho de que las encuestas fueron realizadas mayormente a médicos residentes, que están sometidos a grandes cargas horarias y a un trabajo extenuante, lo cual se ve reflejado en el alto índice de cansancio emocional. La bibliografía consultada y la mayoría de los trabajos de investigación encontrados mostraron que la categoría “cansancio emocional” concentra el mayor porcentaje de personal afectado tanto en el sector médico como en enfermería, lo cual coincide claramente con los resultados del presente trabajo.(6-8) Esta categoría refleja la relación que se establece con los pacientes, y ante la sobrecarga que siente el profesional, éste instala esta defensa como medida protectora.
Diversos estudios han encontrado que los varones son más susceptibles de sufrir el síndrome aunque otros no hallan esta asociación y muestran al sexo femenino con mayor incidencia del síndrome, lo cual también coincide con el presente trabajo. (7)
En cuanto a la situación conyugal hay también una disparidad entre los valores obtenidos en la actual muestra, aunque hay un mayor índice de cansancio emocional en los que si se encontraban en pareja y una leve superioridad en las dos escalas restantes, en los que se encontraban en dicha situación; no se ha observado en la bibliografía que haya una clara asociación del burnout con la situación conyugal, aunque algunos estudios muestran un leve predominio en los profesionales con pareja estable.
En conclusión se ha observado que el burnout está presente y en una alta incidencia en los médicos de hospitales públicos de la ciudad de Corrientes, observándose un amplio predominio en la categoría de cansancio emocional, en cuanto a la edad y años de ejercicio de la profesión hubo mayor incidencia en los médicos más jóvenes y con menor experiencia laboral.
BIBLIOGRAFIA
1. Olivar C, González S, Martínez MM. Factores relacionados con la satisfacción laboral y el desgaste profesional en los médicos de atención primaria de Asturias. Aten Primaria 1999; 24: 352- 359.
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