martes, 31 de enero de 2012
Relación médico-paciente, en crisis
Relación médico-paciente, en crisis
Medicina defensiva, medicina evasiva y médicos sin tiempo para el paciente.La Nación
Más del 50% de los médicos consultados en una encuesta reciente reportó haber sufrido algún tipo de agresión verbal o física significativa durante el ejercicio de su profesión ("Agresiones contra médicos", Braga, F. y col. Portal Médico Intramed, e-research). Según múltiples fuentes, el 20% de los médicos argentinos han sido demandados judicialmente por presunta mala praxis (XIV Congreso Argentino de Salud, Mar del Plata, 2011). Los honorarios profesionales que pagan obras sociales y empresas de medicina prepaga por una consulta médica son verdaderamente irrisorios.
En el ámbito público, la presión de una asfixiante demanda de atención, las deficiencias edilicias y el déficit de insumos y de enfermería profesional exponen al médico a ejercer su profesión en condiciones, en muchos casos, inaceptables.
Paralelamente, en el ámbito privado las presiones no son menores: listas de turnos agotadoras con un tiempo tan breve frente al paciente que imposibilita establecer una relación médico-paciente adecuada.
Ciertas especialidades médicas críticas muestran, en los últimos años, una notoria reducción en el número de aspirantes a cubrir vacantes, ya sea en la etapa formativa como en posiciones para especialistas experimentados.
Esto es consecuencia directa del desaliento que genera un escenario laboral cargado de abrumadoras responsabilidades y exigencias sin un reconocimiento acorde con ellas. No es lógico que un sistema de salud se sustente en la heroicidad de sus protagonistas. Las vocaciones, en muchos casos, son erosionadas por un escenario tan adverso. La calidad de vida del médico promedio ha descendido a niveles impensables.
Los "sistemas de adaptación" que han adoptado muchos médicos a este escenario no son los mejores ni para ellos ni, mucho menos, para sus pacientes.
Desde hace años se ha expandido la expresión "medicina defensiva". Fue la respuesta que una gran proporción de médicos adoptó para intentar tener una posición más sólida, en términos probatorios, ante una eventual demanda judicial. Esto se tradujo, por ejemplo, en un aumento notorio en la solicitud de estudios complementarios que están más allá de los estándares recomendados. Esta conducta tiene claras implicancias en términos de dispersión de recursos económicos, además del tiempo ineficazmente empleado.
Todo este contexto ha generado un quiebre en la relación médico-paciente. Flota en el subconsciente colectivo de la comunidad médica, con distintos matices, la percepción de que todo paciente puede ser un potencial litigante.
El "sistema de adaptación" frente al honorario reducido de la consulta fue el incremento del número de consultas, que redujo drásticamente el tiempo ofrecido a cada paciente (además del pluriempleo).
Se cambió calidad por cantidad. La consulta es el eslabón fundamental de la actividad asistencial del médico. Las decisiones que se toman en la consulta marcan, muchas veces, el destino de un paciente. La consulta médica requiere un tiempo para escuchar atentamente al paciente, un tiempo para examinarlo minuciosamente, un tiempo para redactar una historia clínica completa y un tiempo para explicar al paciente y familiares su dolencia, el tratamiento que se debe instituir, los estudios por efectuar y las perspectivas. ¿Cuánto tiempo suman todos estos tiempos?
Médicos y pacientes nos hemos acostumbrado a consultas de una brevedad extrema. Esto daña a ambas partes. El médico responsable sabe que está menoscabando su profesión y exponiéndose a cometer errores. El paciente no se siente contenido y tiene, muchas veces, la certeza de no haber sido correctamente evaluado. Ambos en definitiva son víctimas de un perverso sistema que ha reemplazado conceptualmente al binomio médico-paciente por el de prestador-cliente (subproducto del gerenciamiento de la salud aplicado a ultranza).
Ubiquemos ahora en este crítico contexto una actividad como la medicina, marcada en múltiples casos por la incertidumbre y los hechos fortuitos. Es lógico deducir que el desgaste laboral del médico desemboque, en muchos casos, en graves consecuencias para su salud física y mental. Patologías como el burn-out , el estrés crónico o el síndrome judicial comprometen hoy a un gran número de profesionales. El índice de insatisfacción profesional entre los médicos ha crecido notoriamente. Al médico le es muy doloroso admitir abiertamente estas íntimas vivencias vinculadas al ejercicio de su profesión.
El otro "sistema de adaptación" cuyos primeros indicios son evidentes es el que me atrevo a denominar como el de la "medicina evasiva". Esto se traduce en evitar tratar pacientes con patologías críticas con un pronóstico reservado. Es decir, estamos transitando por el camino hacia el fin del "médico heroico".
Las implicancias de la medicina evasiva son fáciles de deducir: médicos en la cúspide de su experiencia y capacidad intelectual que restringen voluntariamente su actividad profesional.
Muchos médicos, agobiados por este escenario laboral, deciden abandonar la medicina asistencial anticipadamente.
Todos somos potenciales pacientes. Cuando está comprometida nuestra salud, deseamos ser atendidos por médicos con una sólida formación sedimentada con la experiencia, con sentido común y con la tranquilidad espiritual necesaria para adoptar las mejores decisiones.
El camino por el que está transitando la medicina argentina en lo que hace al escenario en el que ejerce su profesión el médico no parece ser el mejor para lograr aquel "encuentro entre una conciencia y una confianza", como fuera magistralmente definida la relación médico-paciente por Duhamel.
Mucho se ha avanzado en materia de los derechos de los pacientes, pero, paralelamente, se ha descuidado el derecho de los médicos a ejercer su profesión en condiciones acordes con la enorme responsabilidad a que los enfrenta diariamente su labor. Por los motivos previamente expuestos, esto termina repercutiendo, inexorablemente, en la calidad del servicio de salud. Las instituciones médicas y los legisladores deben enfocar urgentemente estas cuestiones como lo que realmente son: un verdadero problema de salud pública que requiere soluciones concretas.
© La Nacion El autor es doctor en Medicina, médico oftalmólogo y profesor universitario. Médico legista universitario y docente de la Cátedra de Oftalmología de la Facultad de Medicina de la UBA
jueves, 22 de diciembre de 2011
Trabajadores y usuarios de la salud pública denuncian que gestión de Mañalich es demagógica
Profesionales, usuarios y parlamentarios reiteran críticas al colapso del sistema sanitario en los servicios de urgencia de hospitales, y rechazan soluciones del gobierno, que consideran demagógicas y que sólo profundizan la privatización del sistema de salud.
La fiscalización sorpresa que realizó la semana pasada el ministro de Salud, Jaime Mañalich, al Hospital San Juan de Dios fue duramente criticada por las organizaciones de usuarios y por los funcionarios de los servicios de salud de Santiago.
La situación, en que incluso habría solicitado la renuncia al director del hospital, y en que sacó pacientes del centro de salud para trasladarlos a una clínica privada fue considerada demagógica y que no resuelve el problema de fondo: la falta de recursos en el sector público.
En ese sentido, Mario Villanueva, vicepresidente de la Federación Nacional de Profesionales Universitarios de los Servicios de Salud, Fenpruss, señala que faltan más de trescientos médicos en urgencias, además de especialistas, camas y ambulancias.
Villanueva agrega que debido a las carencias en los servicios de atención primaria ha aumentado la gente que acude a urgencia, pero se trabaja con los mismos recursos. Así sucede en la Posta Central, que pasó de seiscientas atenciones el 2007 a seiscientas el 2010, bajo las mismas condiciones, ejemplifica Villanueva.
Para el dirigente este es un problema que sucede en todos los servicios de urgencia y que se arrastra hace mucho tiempo, y que este gobierno ha profundizado a través de su tendencia a privatizar el sistema, en vez de mejorar las condiciones de atención en consultorios, postas y hospitales.
“No es un problema puntual que se haya producido en el San Juan de Dios, se produce en todos los servicios de urgencia y eso, sin duda, tiene a los chilenos de menores recursos que concurren a las postas indignados porque día a día tienen que vivir la espera, la atención deficiente, la falta de insumos. A su vez, los trabajadores de la salud están extenuados porque deben asumir lo que las autoridades no son capaces de resolver”, señaló Villanueva.
Por su parte, Enrique Molina, presidente de Condesur, agrupación que reúne a 31 consejos de usuarios de los centros de salud de la capital, corrobora esta situación y llama a la unidad entre los afectados para presionar por soluciones al Gobierno.
“Cuando nos derivan a los enfermos a los hospitales nos encontramos que no hay camas, no hay especialistas Es una barbaridad ¿Cuántas personas están en lista de espera, que no sean AUGE?”, sostiene Molina.
En ese sentido, el diputado PPD Marco Antonio Núñez llama a las autoridades y en especial al ministro Mañalich a dedicarse a resolver estos problemas en vez de pedir renuncias y trasladar usuarios al sistema privado.
“Aquí, lo que debe hacerse es terminar con los anuncios estrambóticos de cumplimientos de promesas presidenciales que no lo son porque las listas de espera AUGE continúan y las están escondiendo y dedicarse a hacer el trabajo en serio, a resolver el profundo problema que existe particularmente en los hospitales de la Región Metropolitana”, dijo el parlamentario.
Para las organizaciones, este gobierno busca ahogar el sistema público a favor del sistema privado, lo que argumentan sobre la base de las cifras que las mismas autoridades han informado: el sesenta por ciento del ingreso de las clínicas proviene de la facturación a Fonasa, y que las Isapres aumentaron sus utilidades en 47 mil millones de pesos, un cincuenta por ciento más que el año pasado.
miércoles, 24 de agosto de 2011
ASUME NUEVO DIRECTOR SUBROGANTE EN COMPLEJO HOSPITALARIO SAN JOSÉ
Con el objetivo de continuar el proceso de modernización que permita mejorar la atención a los usuarios y reforzar el compromiso de los funcionarios, asumió como director subrogante del Complejo Hospitalario San José, el ingeniero civil industrial, Sr. Raúl Vásquez Cataldo.
El profesional llegó al cargo el pasado viernes 19 de agosto y junto a él se suman al equipo directivo, el Dr. José Miguel Puccio en la Subdirección Médica y el Sr. Roselbet Ramírez en la Subdirección Administrativa.
De esta manera, varias son las iniciativas que emprenderá este nuevo staff de profesionales al interior del recinto asistencial.
Una de ellas es el proceso de eliminación de todas las bodegas clínicas, centralizándolas en un solo sistema denominado “cross docking”, el cual permitirá ahorrar cerca 200 millones de pesos mensuales en compra de mercadería.
Otra importante innovación será la implementación de la ficha médica electrónica, la cual dará un giro radical al tradicional registro de los pacientes, a través de un software que verificará su ubicación dentro del hospital.
Uno de los temas prioritarios de la nueva gestión, será trabajar en la reducción de las listas de espera tanto GES como no GES, reforzando las horas médicas y también comprando servicios o externalizando aquellas patologías donde no haya horas de pabellón disponibles.
El “Hospital verde” será un interesante proyecto que incluirá el cambio de todo el sistema de iluminación del recinto al sistema LED, que permite un 40% de ahorro energético y eliminar el mercurio de las ampolletas, mejorando su durabilidad.
A esto se suma, la compra de ambulancias que serán reconvertidas a gas y la modernización de la Unidad de Pacientes Clínicos (UPC).
“Nuestra mirada va centrada en mejorar los procesos dentro del Hospital San José, de manera que tengan un impacto no sólo económico sino que también social, ya que los cambios podrán ser observados por los usuarios pero también por nuestros funcionarios, que tendrán un mejor espacio e infraestructura donde trabajar”, destacó Vásquez.
24.08.11
Vocero indica que todo está en normalidad e incidentes de esta mañana son sólo “pequeñas barricadas” SERA.......????
Vocero indica que todo está en normalidad e incidentes de esta mañana son sólo “pequeñas barricadas”
Miércoles 24 agosto 2011 | 10:06
Publicado por Camila Navarrete • visitas
Imagen: Imagen: Andrés Chadwick | Segegob
El Vocero de Gobierno se refirió al inicio de la jornada de manifestaciones de hoy, indicando que en la capital todo se encuentra en completa tranquilidad.
Andrés Chadwick señaló que lo único que se ha visto afectado hasta ahora es el desplazamiento de los trabajadores, que está siendo más lento de lo habitual, por lo que pidió comprensión a los empleadores ante la situación que se vive a lo largo del país.
Asimismo, el Vocero se refirió a los incidentes que comenzaron a primeras horas de hoy en la capital, calificándolos como “pequeñas barricadas”.
- El Ministro Chadwick reiteró en varias oportunidades el estado de normalidad en que se encuentra la Región Metropolitana, y agradeció a los trabajadores de Metro y Transantiago que de todas maneras fueron a trabajar hoy, para permitir que la ciudad funcione.
Además agregó que los demás ministros están en terreno supervisando la situación en sus respectivas carteras.
Trabajadores de la Posta Central se unieron al paro convocado por la CUT, manifestándose a las afueras del registro asistencial.
Trabajadores de la Posta Central se unen a paro de la CUT manifestándose a las afueras del registro asistencial.
24 agosto 2011 | 11:27
Publicado por Camila Navarrete
- Trabajadores de la Posta Central se unieron al paro convocado por la CUT, manifestándose a las afueras del registro asistencial.
Los funcionarios de la Salud gritaron consignas en favor de la Educación, en medio de los gritos de taxistas y personas que concurrían al centro asistencial para que atendieran a los enfermos en vez de protestar.
viernes, 29 de julio de 2011
Pacientes denuncian colapso en Posta Central y esperas de hasta 23 horas
Pacientes denuncian colapso en Posta Central y esperas de hasta 23 horas
Jueves 28 julio 2011 | 23:37
Publicado por Solange Garrido | La Información es de Richard Jiménez • 99visitas
Cerca de 6 horas han debido esperar la mayoría de los pacientes que se trasladaron hasta la Posta Central para ser atendidos. Así lo hicieron saber los propios usuarios del servicio.
En el lugar, La Radio pudo constatar la presencia de personas en camillas a la espera de atención, ya que todos los box están ocupados. Este es un panorama que también relataron funcionarios de ambulancia de otras comunas.
José Luis Ruiz de 25 años, quien manifestó a Bío-Bío que ayer ingresó debido a fuertes dolores estomacales y denunció haber estado esperando en los pasillos, no en camilla, sin recibir atención medica en 23 horas, por lo que finalmente optó por asistir a otro centro asistencial.
Falta de especialistas afecta atención médica en Posta Central
Falta de especialistas afecta atención médica en Posta Central
Lunes 25 julio 2011 | 8:27
Publicado por Daniel Torres | La Información es de Sebastián Cáceres • 85visitas
Una situación preocupante se vive al interior de la Posta Central, debido a la falta de cardiólogos, lo que pudimos constatar gracias a una denuncia realizada por nuestros auditores en la página www.biobiochile.cl, la que posteriormente verificamos en terreno.
Boxes repletos de pacientes y enfermos que deben esperar horas e incluso días en los pasillos del recinto sin ser asistidos.
Uno de estos casos es el de Sara Llanos, quien acompañó a uno de sus parientes que fue trasladado en una ambulancia desde Maipú.
Ella se quejó de la mala atención y de la falta de profesionales en el establecimiento, lo que incide además en el funcionamiento del resto de los centros de atención de salud pública.
El médico de turno del Hospital, el doctor Gonzalo Guastavino, declinó realizar declaraciones a La Radio, aunque los propios médicos reconocieron que no existen especialistas en la sección de Urgencias de la Posta Central y que el sistema está absolutamente colapsado.
